Tres preguntas para entender la crisis política que vive Cartagena

El pasado 7 de junio, la ciudad posesionó a su décimo mandatario en seis años: Yolanda Wong Baldiris. La alcaldesa encargada se convierte en el relevo de Antonio Quinto Guerra, quien, menos de un mes después de ganar en elecciones atípicas, fue suspendido del cargo, dejando a la ciudad nuevamente en el limbo administrativo.

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Más allá de la incertidumbre actual, Cartagena se convirtió en una ciudad donde los alcaldes duran meses, más de la mitad de los concejales están detenidos, la Contralora permanece en la cárcel y varios proyectos continúan en pausa.Para entender cómo se llegó a esta crisis en la que solo el 21% de la población cree que las cosas van por buen camino –según datos de Cartagena Cómo Vamos- y si es posible salir de ella en el corto plazo, El Espectador habló con representantes de la academia, los gremios y la sociedad civil.

Si todo estaba advertido ¿qué pasó?

Un mes antes de la elección atípica, el Procurador General mencionó públicamente, por primera vez, la supuesta inhabilidad del candidato conservador, Antonio Quinto Guerra. Días después, los gremios manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que se diera una nueva interinidad. “Nuestra posición es la misma: no encontrábamos elementos sensatos para poner en riesgo la estabilidad de la ciudad como está hoy”, sostiene Vivian Eljaiek, gerente de la ANDI en Bolívar.

Pero no todos los empresarios están de acuerdo. Rodolfo Segovia, industrial, exministro de obras, exsenador y promotor de la candidatura de Quinto, nunca creyó que hubiera un riesgo: “Antonio Quinto Guerra, reputado abogado local, se conoce la ley electoral como nadie en el país. ¿Tú crees que se iba a meter en esa vaca loca, a gastarse toda esa plata, si tuviera alguna duda de que iba a estar inhabilitado? Eso es un absurdo”.

Lo que ha ocurrido después de eso lo había advertido el mismo alcalde en su primera rueda de prensa: “El día que presenten una acción ¿qué voy a hacer? Defendernos, y ¿quién va a perder? Cartagena. ¿Por qué pierde Cartagena? Ey primo porque voy a dedicarle tiempo a eso, no voy a dejar que me jodan”.

El escenario de hoy era entonces predecible, pero nada pudo evitarlo. Quinto Guerra siguió con su candidatura, el partido mantuvo el aval, el Consejo Nacional Electoral ratificó su aspiración, un grupo de empresarios siguió respaldándolo, 72.000 cartageneros votaron por él y otros 580.000 no salieron a las urnas.

Una explicación detrás de la victoria de Quinto es que “pesó más el discurso del candidato mostrando como si fuera una persecución política y no un tema jurídico”. Así lo cree Juan Camilo Oliveros, politólogo y decano de Ciencias Sociales de la Universidad Tecnológica de Bolívar.Por su parte, Miguel Ángel Correa, líder social del barrio Nelson Mandela, cree que ese fue el resultado de “una ciudadanía desinformada, indiferente, cansada y con un pobre conocimiento de lo público”.

La elección de Antonio Quinto Guerra, como alcalde de Cartagena, fue suspendida hace unos días como medida cautelar. / EFE

¿Es posible que la ciudad avance en algo de aquí a 2020?

En los 18 meses que quedan antes de que termine este periodo, se esperaba definir el rumbo de varios proyectos pendientes hace años y que suman alrededor de $1,5 billones, según calcula Funcicar, una fundación que trabaja por la democracia local.

Ante el nuevo panorama, Eljaiek aclara que “no podemos prometer grandes transformaciones. Necesitamos enfocarnos en cuatro o cinco cosas y comprometernos como ciudad”. Por eso propone un plan de choque para sacar adelante el nuevo POT, terminar el sistema Transcaribe, aprobar el Plan Maestro de Educación e implementar programas de corto plazo para jóvenes en riesgo.

En ese caso, quedarían por fuera otros proyectos que estaban priorizados, como la culminación de la vía perimetral, la Quinta avenida de Manga, la nueva central de abastos y las obras de los juegos nacionales.

La directora de Fenalco Bolívar, Mónica Fadul, es menos optimista sobre la posibilidad de sacar proyectos adelante: “La inestabilidad de la administración genera, en el mejor de los casos, una ralentización y es muy complicado avanzar así”.

Yolanda Wong es la alcaldesa encargada de Cartagena. / Foto: Alcaldía de Cartagena

¿Cómo evitar que esto se repita?

Para Miguel Ángel Correa, es necesario empezar a interesar a la gente en los asuntos de la ciudad, especialmente después de una abstención del 77%: “Debemos ser más creativos y mantener un debate permanente. Los medios deberían recordarnos constantemente todo lo que está sucediendo para generar una indignación que se refleje en las urnas”.

La propuesta de Oliveros le apunta a hacer cambios estructurales que permitan una continuidad. Por un lado, una reforma administrativa de la Alcaldía: “repensarse sus secretarías y su planta de personal, que se dé un acuerdo político que trascienda las alcaldías de turno”. Pero va más allá y habla de profundizar la descentralización administrativa del país para incluso pensar si es necesario seguir haciendo elecciones atípicas y planes de desarrollo cada año y medio.