Gobernador de Boyacá anunció la entrega del terminal de Tunja luego de cuatro años de obra

El gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, dijo que un operador privado administrará el puerto porque la administración no cuenta con los recursos necesarios para hacerlo.

El costo de la estructura, que lleva en construcción cinco años, supera los 58 mil millones de pesos.Gobernación de Boyacá

El gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, manifestó que las obras en el Terminal de Tunja están en un 95%. El 5% restante se completará para mitad de año. También, agregó que la operación y puesta en funcionamiento se llevará a cabo mediante concesión a una empresa privada.

“Contratamos una banca de inversión que hizo un estudio muy serio, y se toma la decisión de que esta terminal de transportes va a ser administrada vía concesión con un operador privado”, afirmó Amaya.

De acuerdo con el mandatario esto es porque hay unas obras que se requieren terminar y ni la Gobernación ni la Alcaldía pueden financiarlas. Por tal razón, el operador asumirá los gastos de las obras que restan de la construcción que están avaluadas en $13.000 millones.

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El proceso para escoger el operador se llevará a cabo mediante licitación pública que partirá de un estudio para definir las condiciones de tiempo y utilidades, entre otras criterios. El gobernador informó que el personal que va a trabajar en la obra, cuyo valor supera los $ 58 mil millones, será boyacense. 

La nueva terminal de transportes, que empezó a construirse a finales de 2015, tendrá una capacidad para dos mil pasajeros por hora. Cuenta con 32 locales y 12 islas comerciales, al igual que con áreas de movilización para personas en situación de discapacidad.

¿Qué sucedió con el contrato?

El Gobernador dijo a finales de febrero que su intención era liquidar el contrato debido a los incumplientos de la Unión Temporal Consorcio Nuevo Terminal. No obstante, esta semana dijo que, por recomendación de los equipos técnicos y jurídicos, la mejor opción era una prórroga.

"Liquidar el actual contrato por incumplimiento podría demorarse uno o dos meses. Iniciar un nuevo proceso licitatorio por lo menos dos meses más, eso serían cuatro meses. Y, desde el punto de vista técnico, del 5 % que queda el 3 % es acabado", explicó Amaya. También agregó que el contratista actual tiene el personal, material y la experiencia y, el nuevo que llegue podría presentar algún inconveniente por falta de conocimiento de la obra. Por esto, decidió no liquidar el contrato al considerar que sería extender la solución del problema y otorgaron una prorroga al contratista. 

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