En Cali murieron 414 personas menos en 2014

Con esta disminución histórica, la capital del Valle muestra un importante repunte en sus indicadores de seguridad. Los retos siguen siendo el crimen organizado y las pandillas.

El 31 de diciembre hubo 24 homicidios en el país. La cifra es menor a la reportada en igual período hace un año (36). / Fabio Posada

La Feria de Cali sirvió de termómetro para medir la situación de seguridad de esta ciudad en medio de la asistencia masiva de personas a los eventos públicos como conciertos y desfiles, donde hubo venta de licor y rumba hasta la madrugada, elementos que suelen disparar la agresividad.

Las autoridades recibieron menos quejas por riñas y casos de intolerancia. Cali se situó en el tercer lugar de las ciudades con más riñas el fin de año, de acuerdo con datos entregados por el general Rodolfo Palomino, director de la Policía, y también bajaron los reportes por delitos como robos o atracos callejeros.

“Los caleños y turistas disfrutaron de una Feria con paz y armonía, que brilló por el civismo y la alegría, como era el espíritu original de nuestras fiestas. Por eso quiero agradecerles el buen comportamiento y el enorme respaldo que brindaron con su acompañamiento a los distintos shows que programamos”, fue el parte entregado por el alcalde, Rodrigo Guerrero.

Pero sin duda el mejor indicador de que la estrategia de seguridad liderada por la Alcaldía y ejecutada por la Policía Metropolitana está funcionando, es la reducción de los asesinatos. De acuerdo con las cifras reveladas por ambas entidades el primer día de 2015, los homicidios registrados entre el 31 de diciembre de 2014 y el 1º de enero de 2015, bajaron 21% con respecto al mismo período 2013-2014.

“En términos de vidas humanas podemos decir que se salvaron 414, ya que en 2014 se presentaron 1.545 asesinatos, frente a los 1.959 homicidios en 2013”, dijo el coronel Wilson Vergara, subcomandante operativo de la Policía Metropolitana de Cali.

Las estadísticas de la Policía también indican que en diciembre ocurrieron 114 asesinatos en Cali, cifra inferior a la registrada en diciembre de 2013, cuando el número de homicidios se elevó a 136 casos.

Y aunque el informe definitivo de los homicidios en la ciudad será presentado el próximo martes, cuando se reúnan todas las instituciones encargadas de contabilizar la violencia, entre ellas Medicina Legal, el alcalde calificó como histórica la cifra preliminar.

A esto se suman otros indicadores que también cerraron 2014 con tendencia a la baja, como el hurto a residencias, que se ubicó en un importante 26% menos, así como el hurto al comercio, que registró una caída de 23%, al igual que el hurto a personas y de vehículos, con 6% y 5%, respectivamente. Las lesiones personales se redujeron en 13%.

“Hemos logrado alcanzar la tasa de homicidios más baja en los últimos 20 años, llegando a los 65 por cada cien mil habitantes. Y no vamos a detenernos, vamos a seguir impulsando todas las medidas necesarias para ganarle la partida a la inseguridad”, concluyó el alcalde.

Duro comienzo

Pese a la pausa de fin de año y las festividades, así como a las alentadoras cifras entregadas por las autoridades, que muestran la dimensión del trabajo para contrarrestar los delitos de alto impacto en Cali, la sensación de inseguridad no se desvanece en los ciudadanos, dado que entre la noche del 31 de diciembre de 2014 y el primer día de 2015 ocurrieron 19 asesinatos en esa capital, cifra que triplica el promedio de homicidios diarios que padeció la ciudad el año pasado.

“Hechos lamentables que nos alertan a todos y le recuerdan a la administración municipal y a la Policía que se no puede bajar la guardia”, señaló el personero de Cali, Andrés Santamaría, al comparar la cifra de homicidios en la capital vallecaucana con la reportada en todo el país por el general Palomino, quien informó que durante la fiesta de fin de año ocurrieron 24 muertes violentas, sin incluir accidentes de tránsito.

Y aunque Santamaría reconoce el esfuerzo en materia de seguridad, cree que hay retos que continúan sin atenderse. “La seguridad, un bien público que es responsabilidad del Estado proveer de manera eficaz, sigue en jaque en nuestra ciudad por factores como la debilidad del sistema judicial, que genera impunidad, y la falta de oportunidad de inserción laboral para los jóvenes vulnerables, que están en riesgo de conformar pandillas y ser reclutados por las bandas criminales”, señala el personero.

“Es imposible cumplir con este deber mientras el presupuesto que Cali destina para seguridad sea tres veces menos de lo que requiere la Policía. En 2014 solo se le entregaron $14.000 millones, pero la Metropolitana necesitaba $49.000 millones”, concluye.

Otra voz crítica ante los indicadores en materia de seguridad es la de Jesús González, director del Observatorio Social de la Arquidiócesis de Cali, quien advierte que “las autoridades no se pueden dedicar a exhibir esa presea, pues seguimos siendo la ciudad más violenta de Colombia”.

González considera que las cifras son solo muestra de un proceso de corte “intervencionista, que no responde a las necesidades de las comunidades, pues no las consulta y, por el contrario, tiende a victimizar y estigmatizar ciertos sectores”.

Al respecto Óscar Rojas, quien dirige el programa Territorios de Inclusión y Oportunidades (Tios), respondió que en 2014 visitaron 85 barrios de 11 comunas, para incluir las peticiones de la gente al asignar el presupuesto de $91.000 millones, “el más alto registrado para inversión social en Cali, que estamos terminando de ejecutar y gracias al cual hemos logrado realizar más de mil intervenciones enfocadas en la población vulnerable, jóvenes y ancianos, entre otros”.