Canadá busca enmendar problema de visas para colombianos

Embajadora Carmen Sylvain reconoce fallas en las cartas de negación de visados. Promete trámites no superiores a dos semanas.

El primer encuentro que tuvo el año pasado la embajadora Carmen Sylvain a su llegada al país con la canciller María Ángela Holguín tuvo un cierto sabor a reclamo. El gobierno colombiano se sentía inconforme con el trato que se le estaba dando a un sinnúmero de ciudadanos (especialmente exintegrantes de las fuerzas de seguridad del Estado) a quienes se les negaba la visa en un tono poco ‘diplomático’.

A la oficina de la canciller habían llegado las quejas de los miembros de Acore, Asociación Colombiana de Oficiales Retirados de las Fuerzas Militares, a quienes, además de negarles la visa para ingresar a ese país, la embajada soportada su decisión con extensas cartas en las que se les señalaba de ser partícipes, cómplices y hasta responsables de crímenes de lesa humanidad, por el simple hecho de haber pertenecido a una brigada del Ejército, de hacer parte de una estación de Policía cualquiera o trabajar en un mando medio o bajo en el DAS.

A su llegada al país, la diplomática canadiense fue la primera sorprendida al leer una nota de El Espectador que daba cuenta de la situación y de inmediato su despacho comenzó a indagar sobre el proceso. A los pocos días, en su reunión con la Canciller, constató que el tema no era de poca monta. (Lea: Sin visa para Canadá)

Pero sabía también que esto no solamente le ha pasado a su país con Colombia, sino con varios países más en los que el tono ‘sincero’ con que el departamento de inmigración canadiense responde a las peticiones de visado muchas veces puede generar incomodidades en el manejo de las relaciones diplomáticas.

De inmediato se puso a trabajar en el tema para tratar de ‘suavizar’ ese tipo de comunicaciones. “Entendimos que aunque nuestra intención era buena, la forma no fue la indicada”, comentó la embajadora en días pasados a este medio.

El tono de las cartas

La polémica surgió cuando El Espectador denunció que inmigración canadiense negaba las visas a través de cartas como ésta a un colombiano que prestó servicio militar obligatorio en el Batallón de Artillería Nº 2 La Popa, con sede en Valledupar (Cesar), que se hizo célebre por los supuestos vínculos de su comandante con grupos paramilitares: “usted trabajó como soldado de guardia de ‘La Popa’ a partir de agosto de 2004 hasta agosto de 2006. Según información de una fuente abierta, los miembros de esa unidad militar ingresaron población civil para ser interrogada... el uso generalizado de la tortura contra los detenidos por parte de los miembros de ‘La Popa’ durante sus interrogatorios, es razonable creer que usted pudo tener conocimiento de que los detenidos probablemente sufrieron daños durante sus sesiones de interrogatorio”, dice la Embajada en una comunicación fechada el 5 de mayo pasado. (Lea: A policías y soldados también les niegan visa para Canadá)

A un exagente del DAS la Embajada le indicó en su momento que, por no haber intentado retirarse de la institución, se supone que aceptó tácitamente las irregularidades que allí se cometieron, incluidas las chuzadas: “debido a que usted ha sido durante mucho tiempo un agente del DAS que ha ocupado diversos puestos de supervisión, hay motivos razonables para creer que al aceptar estas responsabilidades y promociones y no tratando de dejar el DAS en la primera ocasión que se le presentó, se adhirió a los objetivos de la organización y debe ser consciente de los crímenes contra la humanidad cometidos por ésta”, argumenta la embajada.

Ante el reclamo de la canciller colombiana, la embajadora Sylvain decidió implementar “cambios en nuestra política para que supieran (los militares retirados) que no los estábamos acusando de nada”, dijo en entrevista con este diario. (Lea: Cancillería se quejó ante Canadá por problemas de visados para colombianos)

Además de mejorar la comunicación, la diplomática dice que quienes reciben el rechazo de la visa tienen hasta treinta días para responder sobre las dudas y entregar los documentos necesarios que desvirtúen esas aseveraciones.

Sin embargo, ante el cuestionamiento que hacen los militares sobre el tipo de fuentes que usa Canadá para respaldar sus decisiones, las cuales, dicen, generalmente son Organizaciones No Gubernamentales (ONG’s), Sylvain destaca que “nuestras fuentes son rigurosas. Por lo general son instituciones internacionales y colombianas muy reputadas. Inclusive la Fiscalía”.

No obstante, la intención de mejorar el manejo de estos casos la embajadora es clara en advertir que esto no significa que todas las solicitudes de visa deban ser aprobadas, ya que existe un riguroso control de inmigración; que no se revisarán casos anteriores, pero a quienes se les haya negado la visa siempre podrán realizar otra solicitud.

El gobierno colombiano también expresó la inquietud de que muchos estudiantes aceptados en universidades canadienses perdían becas por la demora en el trámite de los visados, a lo que la embajadora respondió que los trámites son cada vez más ágiles e incluso se puede realizar en línea. Prometió que la diligencia de obtener una visa para viajar a Canadá no a demorar más de 14 días – casi la mitad de lo que demora la misma embajada en otros países-. Es más, asegura que, en algunos casos el visado se podrá adquirir en ocho días.