En Cartagena, Bazurto será reubicado

Tras 34 años de ser el 'riñón' de la ciudad y sitio de encuentro de personajes de todos los estratos, el principal mercado debe ser trasladado por orden de un tribunal.

El alcalde de entonces, el ingeniero José Henrique Rizo, recuerda como si fuera hoy que el traslado de los 2.500 vendedores estacionarios del antiguo mercado de Getsemaní al mercado de Bazurto comenzó a las 7 de la mañana del 22 de enero de 1978.

“El primer día” —dijo—, “fueron trasladados, en camiones de la Base Naval y de las extintas Empresas Públicas Municipales de Cartagena, los víveres, abarrotes y muebles que podían ser útiles, de cerca de mil comerciantes. La semana siguiente, el 60% restante”.

A la inauguración del edificio, construido sobre el llamado Playón de Gavalo, a un costado de la ciénaga de La Quinta, asistieron el entonces presidente Alfonso López Michelsen y varios de sus ministros. La representación de la dirigencia local estaba encabezada, además de Rizo, por el gobernador Haroldo Calvo.

El traslado había comenzado a gestarse mucho tiempo antes. En 1962, año en el cual se fundaron las Empresas Públicas Municipales (EE. PP. MM.), dirigentes locales manifestaron su inquietud porque los alrededores del mercado de Getsemaní, a un paso de la Torre del Reloj y frente al camellón de los Mártires, eran un verdadero caos.

El 19 de septiembre de ese año, bajo el seudónimo de Panoptes y en su habitual columna ‘Mirando por la Rendija’, el periodista Gustavo Lemaitre Román aseguró en El Universal que el traslado del mercado era una necesidad inaplazable, y sugirió, con gran visión, que la nueva central de abastos se ubicara “en el centro geográfico de la ciudad, adonde todos los interesados pudieran llegar sin problemas”. Líderes cívicos, como José Vicente Mogollón Lavignac, se sumaron a la idea.

El edificio del mercado de Getsemaní, inaugurado en 1904, había sufrido un incendio el 5 de septiembre de 1962, pero fue una pavorosa explosión el 30 de octubre de 1965 —originada en un almacén clandestino de dinamita— que causó 52 muertos y un número indeterminado de heridos, la que puso a las autoridades locales a pensar con seriedad en la necesidad del traslado.

Un año después, en octubre de 1966, el gobernador Donaldo Badel habría de nombrar como alcalde de Cartagena a Lemaitre Román, el mismo que cuatro años antes pidiera en El Universal que se trasladara el mercado.

Con el respaldo de su nominador y convencido de que el proyecto no admitía dilaciones, Lemaitre abrió un concurso para contratar el diseño del nuevo mercado. Los ganadores, los arquitectos Gastón Lemaitre y Manuel Delgado, recibieron años después el Premio Nacional de Arquitectura, justamente por ese trabajo.

El nuevo mercado se levantó entre 1969 y 1977. Un año antes de su culminación fue nombrado gerente de las EE. PP. MM. José Henrique Rizo, quien socializó y planeó la mudanza. Y fue Rizo quien coordinó el traslado, ya no como gerente de las EE. PP. MM. sino como alcalde de Cartagena, cargo al que llegó con el ‘guiño’ de López Michelsen y con instrucciones de llevar a feliz término tal cometido.

Cuando, en vísperas del trasteo, un periodista le preguntó con qué iban a trasladar hasta Bazurto a los 2.500 vendedores del mercado de Getsemaní, la primera dama, Carmencita Delgado, con gran sentido del humor, se adelantó a la respuesta diciendo: “¡Con música!”.

Y con música —“con muy buena música”, recordaría Rizo 34 años después—, se despidieron los pequeños comerciantes del lugar donde habían permanecido gran parte de sus vidas. El conocido saxofonista Michi Sarmiento puso un toque de alegría a un momento que, según el exalcalde y luego ministro de Transporte, “estuvo lleno de una nostalgia sublime”.

Bazurto, a buscar otros lares

Los vecinos del mercado de Bazurto, principalmente los del barrio Martínez Martelo, se quejan con voz cada vez más alta del impacto negativo en seguridad y salubridad que ha tenido para sus vidas el crecimiento desordenado del centro de acopio.

El 31 de enero de 2011, el Tribunal Administrativo de Bolívar les dio la razón al fallar a su favor una acción popular que buscaba la protección de los derechos “al goce de un ambiente sano y del espacio público, a la utilización y defensa de los bienes de uso público y a la seguridad y salubridad pública”. El fallo, de segunda instancia, ordena al Distrito de Cartagena realizar en un año “los estudios necesarios para el traslado del mercado de Bazurto a otra zona de la ciudad.

Cuatro años después de hechos los estudios, “el Distrito deberá efectuar el traslado definitivo del mercado de Bazurto”. La comunidad está a la espera de que la Alcaldía realice los estudios, al decir de María Eugenia Carrillo, una de los accionantes.

La jefe de la Oficina Jurídica de la Alcaldía, Érika Martínez, dijo que la administración está cumpliendo al pie de la letra lo ordenado por el tribunal, “tocándole a la Empresa de Desarrollo Urbano las labores de saneamiento de la ciénaga de Las Quintas”.

Para el ingeniero Rizo, quien hace 34 años dirigió el traslado desde Getsemaní hasta Bazurto, al margen de lo que ordenan los magistrados el Ejecutivo debería realizar una encuesta para conocer las nuevas ofertas y determinar la conveniencia de construir “no un sólo gran mercado sino varios mercados sectoriales”.

“Hágase lo que se haga, lo importante es tener en cuenta lo que quiera la gente y los análisis juiciosos que realicen los expertos. Esa fue la clave del éxito del traslado anterior y es el mejor consejo que puedo darle a quien le toque esa responsabilidad”, señaló Rizo.

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