Centros de escucha: una estrategia de seguridad y convivencia para los 32 departamentos

El viceministro del Interior, Héctor Olimpo Espinosa, ha planteado implementar en el país casos de éxito que han sido probados en Bogotá, como los “centros de escucha”, en las zonas más inseguras.

Héctor Olimpo Espinosa, viceministro del Interior. Cortesía

El viceministro del Interior, Héctor Olimpo Espinosa, les presentó este jueves a las 32 gobernaciones del país lo que se considera como una “alternativa para fortaleces la seguridad y la convivencia con enfoque social y de la mujer”.

La estrategia está basada en experiencias exitosas de intervención social que ya han sido aplicadas en Bogotá, como e trabajo en red para intervenir en las comunidades.

“Queremos darle un nuevo enfoque a la política pública de seguridad y convivencia. Debemos trabajar no solamente desde la parte policiva, coercitiva y reactiva; sino desde la parte civilista que busca intervenir los contextos sociales, que busca cambiar las dinámicas sociales que producen y reproducen los delitos”, señaló Espinosa.

Una de esas experiencias se basó en los “centros de escucha”, que se convirtieron en herramientas de trabajo comunitario que le dieron nuevas oportunidades a población vulnerable y generó impacto en las propias comunidades en donde se desarrollaron.

“Estos centros permiten la participación social y ofrecen a los habitantes de calle una oportunidad. Educar a la sociedad con diálogo y encuentro, hace mucho por la seguridad”, manifestó Alberto López, presidente de la Cooperativa de Recicladores Copetín, quien, además, adelanta campañas de prevención del uso de sustancias psicoactivas, a través de esta asociación.

En el mismo encuentro con funcionarios departamentales, el Viceministerio revisó los avances de la formulación e implementación de los Planes Integrales de Seguridad y Convivencia Ciudadana (PISCC), que por mandato legal cada entidad territorial debe desarrollar.

Espinosa ha sostenido en ocasiones anteriores que el trabajo por rebajar los índices de inseguridad mucho más que sólo la Fuerza Pública. “La política pública de Seguridad y Convivencia no puede limitarse a contrarrestar consecuencias; debe atacar las causas”, sostuvo el funcionario el pasado 17 de julio.

Agregó en esa oportunidad que uno de los grandes promotores de la violencia en el país es el consumo de sustancias psicoactivas y que los esfuerzos se han concentrado e atacar la oferta, pero no la demanda. “No es solo con cámaras, motos de policía y más agentes, como reduciremos los fenómenos de inseguridad”, dijo.

Desde esa vez lanzó la idea de implementar los centros de escucha, que puedan ser lugares en los que se reciba el servicio de orientación, capacitación y acompañamiento a los ciudadanos que habitan las zonas más inseguras.

“Solo un plan integral de seguridad nos permitirá atacar las causas del problema y garantizar un impacto positivo en los índices de seguridad”, concluyó el viceministro.