Cinco homicidios se registraron el fin de semana en Ocaña, Norte de Santander

Entre las víctimas hay un menor de edad y dos hermanos que fueron baleados en diferentes circunstancias. Otras dos personas fueron halladas muertas en un sector rural.

Ocaña vivió este fin de semana uno de los capítulos más violentos de este año. Cinco personas, entre las que se encuentra un menor de edad, fueron víctimas de pistoleros que dejaron no solo dolor en las familias de las víctimas sino preocupación en la comunidad.

El recorrido mortal inició la madrugada del domingo en el barrio el Carmen, donde cientos de conductores y habitantes del sector celebraban con una fiesta popular el día de su patrona la Virgen del Carmen. Entre quienes celebraban estaba el taxista Jorge Antonio Flórez Santiago, de 51 años de edad, quien luego de departir con amigos se metió en su vehículo para tomar un descanso. Pero este fue interrumpido por hombres armados que llegaron junto a su vehículo disparando en varias oportunidades. Su muerte fue instantánea.

El trasegar violento continuó y se presentó en el norte del municipio. Sicarios llegaron a un establecimiento comercial en horas de la mañana y sin mediar palabra dispararon contra dos personas que se encontraban en una de las mesas. En el ataque quedaron gravemente heridos Arpidio Ortiz Sánchez, de 35 años de edad, y Said Flórez Santiago, de 49 y hermano de Antonio Flórez, el hombre asesinado en la madrugada de ese mismo día. En el hecho resultó también herido el menor Diego Andrés Caballero Villegas, de 12 años de edad, quien según una de sus tías se encontraba deambulando por el lugar cuando fue alcanzado por uno de los proyectiles.

Todos fueron llevados de inmediato a la sección de urgencias del Hospital Emiro Quintero Cañizares, donde Ortiz Sánchez y el pequeño entraron sin signos vitales confirmándose su muerte momentos después. Entre tanto, Said Flórez pasó a cirugía con remisión a la Unidad de Cuidados Intensivos con pronóstico reservado. La coordinadora de Urgencias, Marcela Durán, en el parte médico entregado a este medio explicó que Ortiz Sánchez presentaba al menos siete impactos de bala.

El mismo domingo 17 la muerte también tuvo nombre propio con el hallazgo de dos cuerpos sin vida en la vereda Quebrada la Esperanza. Baleados fueron encontrados Jesús Belsaid Rizo Ovallos y Uriel Dario Rizo Martínez, oriundos del municipio de Teorama, Norte de Santander. De estos se supo que residían en la ciudad de Bucaramanga, donde se dedicaban a trabajar como prestamistas. Los cuerpos baleados estaban tirados junto a un vehículo particular de placa CWG679.

De las cinco muertes violentas que tienen conmocionada a la ciudadanía ocañera no se tienen mayores detalles sobre quienes serían los responsables, no obstante se cree que los móviles de los crímenes estarían ligados ante la presencia entre las víctimas de los dos miembros de una misma familia.

A estas muertes se suman cuatro más registradas la semana pasada en Ocaña y la provincia, donde fueron asesinadas en hechos diferentes cuatro personas; tres en el municipio de Convención, una de estas en pleno evento deportivo y otra que fue hallada sin vida en la vereda El Danubio de Ocaña. Son nueve episodios violentos que han generado incertidumbre en la ciudadanía pues no hay respuesta sobre qué es lo que puede estar sucediendo.