Claves para saber si el producto que le venden es fraudulento

Ausencia de registro sanitario del Invima, promesas de extraordinarios resultados y etiquetas deterioradas son algunas señales para identificar que lo que está comprando no es confiable para su salud.

Archivo - El Espectador

Se acercan las celebraciones de Navidad y Fin de Año, y con ellas la oferta de productos se dispara. Por eso, el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) lanzó la campaña “Ojo con los milagros sospechosos”, con la que alerta a los consumidores para que no se dejen engañar a la hora de comprar alimentos, medicamentos, cosméticos, y dispositivos médicos que puedan afectar su salud.  

El Invima da algunas pistas para no caer en la trampa. La primera de ellas es revisar las etiquetas de los productos. Las de los suplementos, por ejemplo, no deben sugerir que el consumo exclusivo de estos da habilidades extraordinarias o producen resultados que no se puedan comprobar. “Dentro de las bondades milagrosas más comunes que utilizan para engañar están la pérdida de peso, fortalecimiento del cuerpo, mejora del desempeño sexual, tratamiento o cura milagrosa de enfermedades serias o incurables”, aseguró el instituto. “Tiene una fórmula secreta” o “los suplementos dietarios 100% naturales” son algunas de las expresiones más comunes.

Pero la clave principal que hay que tener en cuenta es revisar si el producto tiene registro sanitario del Invima. Si no es así, esa comercialización es ilegal.  La autenticidad del registro se puede consultar aquí o marcando gratis, desde un celular operado por Tigo o Movistar, al *767. Las etiquetas de los productos, además, deben presentar la lista de ingredientes y mostrar la fecha de vencimiento.

“El registro sanitario es la única garantía que existe en Colombia para los productos competencia de Invima, como alimentos, medicamentos, cosméticos, y dispositivos médicos. Todos deben contar con el registro sanitario como sello de seguridad, calidad y confianza”, agregó el instituto.

Según la entidad, en el último año se ha decomisado más de 4 millones de productos fraudulentos y más de 7.700 publicaciones de productos fraudulentos han sido retiradas de plataformas electrónicas desde 2016.