Colegio San Bartolomé, a un paso de privatizarse

El centro educativo cobrará matrícula a todos sus alumnos si el Ministerio de Educación no autoriza un modelo mixto.

El colegio más antiguo de Colombia, fundado hace 400 años, comienza a escribir un nuevo capítulo de su historia. Hasta ahora, la institución está financiando la educación de jóvenes de bajos recursos combinando aportes del Ministerio de Educación, de los propios padres y de la Compañía de Jesús. Pero, de acuerdo a un anuncio hecho por el Padre Francisco de Roux, provincial de los jesuitas, están muy cerca de operar como un colegio 100% privado.

“El no poder contar hasta el momento con el concepto solicitado al Consejo de Estado, ni tener claras las condiciones de contratación posible con el Ministerio de Educación, nos ha llevado a una incertidumbre que nos obliga a diseñar un plan de operación del colegio sin la ayuda oficial”, señaló el padre de Roux en un comunicado dirigido a los padres de familia.

El plan consiste en “financiar el colegio de una manera enteramente privada con matrículas y pensiones canceladas por los padres de Familia”. Además se tiene previsto unificar la Primaria y Bachillerato para el año 2014 en la sede del centro. Para el año 2013 continuará funcionando la Primaria en el Barrio Quiroga, pero solo por ese periodo.

Desde hace 17 meses, la Compañía de Jesús  viene sosteniendo conversaciones con el Ministerio de Educación Nacional para resolver los graves problemas financieros que afrontaba la institución. El déficit del último año del colegio asciende a unos 1.600 millones de pesos sin contar el déficit acumulado de años anteriores.

Los jesuitas, encargados de la administración del colegio, habían solicitado al Ministerio asumir el costo completo por estudiante o, al menos, realizar una excepción al Decreto 4807 de 2011, a través del cual el gobierno prohibió que las familias con hijos matriculados en colegios públicos realizaran aportes.

“Las familias, de acuerdo con lo autorizado por los mismos convenios firmados por el Gobierno y la Fundación pagaban un único valor de matrícula al comienzo de cada año escolar. Gracias a este esquema de financiación de todos los implicados teníamos la posibilidad de contar con los recursos que demanda un colegio que siempre se ha mantenido en el nivel Muy Superior en las pruebas de Estado y que brinda a sus estudiantes un valor agregado particularmente en la propuesta de pastoral, la formación en liderazgo ignaciano y el compromiso social”, explicó de Roux.
 
La Compañía de Jesús anunció que, en caso de privatizar el colegio continuaría fortaleciendo el fondo de ayudas y becas para subsidiar en el futuro a estudiantes de alto rendimiento y de escasos recursos. De hecho, invitó a los egresados a realizar aportes que permitan generar un capital semilla para financiar la educación de otros niños bogotanos.