Con lista en mano, profesora de Mocoa busca a sus alumnos

Eugenia es docente de ciencias naturales, de sus 56 alumnos ya sabe que perdió a una de las más pilas tras la avalancha del pasado 31 de marzo. Tiene la esperanza de encontrar a los otros 7 niños.

Foto de World Vision / Tomado de Save the Children

La profesora de primaria del Centro Educativo Comensá, destruido en un 80% tras el paso de piedras, lodo y escombros del pasado 31 de marzo en Mocoa, aún busca completar la lista de sus 56 estudiantes a quienes enseñaba ciencias naturales. Entre sus lecciones, Eugenia, que también es abogada, les recordaba a los menores la importancia de los árboles para el río, “porque son los que detienen con sus raíces la fuerza con la que baja el agua de las montañas”. (Lea: Estudiantes de colegios en Mocoa volverán a clases este lunes) 

La organización Save the Children conoció el testimonio de esta docente indígena de 37 años, que daba clases en una institución ubicada justo en la ladera de uno de los ríos desbordados. Ahora mismo, la mujer se ha dado a la búsqueda de sus alumnos con los nombres de cada uno sobre un papel. Recorre la tierra afectada a sabiendas de que una de sus mejores estudiantes falleció en la tragedia. Le quedan otros 7 niños por encontrar, todos retratados en el cuadro de escolar. 

Desde el desastre natural de hace más de una semana, Eugenia no lloraba. No había podido hacerlo por mostrarse fuerte ante sus hijos y alumnos. Ella decidió quedarse en Mocoa, pese a que gran parte de la población optó por trasladarse a otras ciudades del país. “Esta vez me voy a quedar”, le dijo la docente a Save the Children. ¿La razón? No se irá esta vez porque siempre sale huyendo de los problemas.

Eugenia dormía la noche de la avalancha, “eran como las 11 p.m. y nadie sospechaba que fuera a llover porque durante el día hizo un sol hermoso y calentó mucho. Lo primero que escuchamos fue la fuerza con la que caían las piedras, se escuchaba como si estuvieran descargando un camión con escombros, pero en la sala de la casa. Levanté a mis hijos y les dije tenemos que estar listos ¡vámonos!”.

Sus hijos y ella sobrevivieron desde lo alto de la montaña, donde está ubicada su casa. Pero del colegio donde solía trabajar queda tan solo una estructura de cemento a medio parar, un lugar que, según la misma Eugenia, ha sacado lo mejor de ella. Toda su fortaleza ante la crisis, por la que pide ayuda: kits escolares, herramientas para reponer una escuela.

 “Yo quisiera darles a mis estudiantes la posibilidad de regresar a la escuela, de hecho, cuando vi su camiseta (de Save the Children), me acordé de cuando era niña, porque si me podían pagar el colegio no podían darnos útiles y yo usé por muchos años, cuadernos de ustedes, con su logo y así rojos. Yo quiero que mis niños tengan esos buenos recuerdos y no los de la avalancha que se llevó a su familia y amigos”. Así se lo dijo la docente indígena a esta ong internacional, desde el lugar de la tragedia. 

689239

2017-04-13T19:05:14-05:00

article

2017-04-14T01:12:49-05:00

camilatbaorda86_198

none

redacción Nacional

Nacional

Con lista en mano, profesora de Mocoa busca a sus alumnos

57

3130

3187