Con trueques buscan mover la economía en Jenesano

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Una iniciativa de la Fundación Mujeres de Éxito, con voluntarios locales y logística de la Policía, les dio a los campesinos locales una opción para paliar los efectos de la pandemia sobre la economía local. La clave: los cultivos de pera.

Las limitaciones en el transporte y la falta de demanda han sido factores que, desde el inicio de la cuarentena, vienen impactando especialmente al campesinado colombiano. Un sondeo en 20 departamentos, realizado por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultrua, reveló a comienzos de junio que, de una muestra de 1.086 campesinos, el 87 % de ellos manifestaban agudas dificultades económicas al no vender sus productos.

Por ejemplo, tan solo en la provincia de Márquez, al sur de Boyacá, los campesinos locales calculan que a la semana, de las cerca de 3 mil toneladas de frutas que producen, han tenido que desechar más de la mitad, generando pérdidas altas en municipios fruticultores por excelencia, como Nuevo Colón, Ramiriquí y Úmbita.

Considerando este panorama y el debilitamiento de la microeconomía local, pobladores y autoridades de Jenesano, un municipio boyacense de la provincia de Márquez, quisieron paliar los efectos de la pandemia en sus bolsillos. Con la ayuda logística de la Policía y la iniciativa de la Fundación Mujeres de Éxito y voluntarios locales, comenzaron a hacer trueques multitudinarios con los que se abrió la posibilidad de intercambiar frutas por materiales reciclables, para también cumplir con el cuidado medioambiental y para que los campesinos locales puedan dinamizar sus productos sin reportar mayores pérdidas.

Nubia Jacqueline Caro, alcaldesa de Jenesano, explica que en estos momentos de pandemia los ciudadanos aprovechan la ventaja comparativa que tienen respecto a otros municipios de la región para producir peras y así llevar a cabo intercambios por productos de otros pueblos que le puedan servir de manera colectiva a Jenesano.

“El empuje de nuestra gente y sus ganas de ayudar al municipio nos han permitido realizar intercambios de peras por abono orgánico, con la Gobernación de Cundinamarca; también peras a cambio de carbón, con otros municipios de la provincia; y, ahora, peras por concentrado para perro, para poder alimentar a las mascotas de las fincas y a los animales que se encuentran en la calle”, agrega Caro.

La Fundación Mujeres de Éxito se encarga de la organización logística de los trueques locales, intermunicipales e interdepartamentales, además de ponerle la cuota medioambiental a la causa.

Martha Guerrero, asesora logística de la fundación, asegura que este proyecto tiene múltiples objetivos de alcance, pero solo una hoja de ruta que conduzca al bienestar de las economías locales y sus emprendimientos. “Somos veedores de los trueques, pero también les compramos la fruta a los productores para llevarla a zonas donde no se produzcan. Por ejemplo, de Jenesano nos llevamos peras hacia Miraflores. Y, de esta zona, les llevamos a los jenesanenses el equivalente en panela. La idea es generar redes de apoyo para que no haya lugares desabastecidos”, dice Guerrero.

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A esto se le suma una campaña interdepartamental que apoya a poblaciones vulnerables. Según explica Mónica Becerra, miembro logístico de Mujeres de Éxito, la fundación ha comprado cerca del 70 % de los cultivos de pera, mora y manzana en Jenesano para llevarlos a comunidades wayuus, en el Cabo de la Vela; a indígenas arhuacos, en Pueblo Nuevo (Cesar); y a poblaciones afectadas por la pandemia y demás condiciones sociales en Tumaco, Quibdó y Cúcuta.

Tanto desde Mujeres de Éxito como desde las autoridades locales ven el intercambio de frutas y otros productos por materiales reciclables como una apuesta para que después de la emergencia sanitaria el campo siga siendo sostenible y ayude a resolver problemas sociales relacionados con el desempleo y la economía estática y frágil.

“En Jenesano todo está articulado. Compramos las frutas de los campesinos, buscamos trueques con material reciclable, que posteriormente es llevada a una planta especial para ser tratada en el mismo municipio. Por último, un grupo de mujeres cabeza de hogar, a quienes apoyamos desde Mujeres de Éxito, se encargan de elaborar productos con lo recolectado, como botas o chalecos, que se les entregan a la población más vulnerable. Es un trabajo colaborativo en el que intervienen todos y trasciende los truques mano a mano que también se dan en Jenesano”, señala Nubia Castillo, miembro de la fundación.

Desde la Alcaldía estiman que, en lo corrido de la cuarentena, la planta local de reciclaje ha tratado cerca de cuatro toneladas de plásticos y demás materiales reutilizables, que posteriormente se utilizan como ayudas a un rincón de la ciudadanía.

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A pesar de que Jenesano no tiene reportados casos positivos para COVID-19, durante la cuarentena este municipio se ha visto en aprietos con otro tipo de problemas. A mediados de junio, según la Dirección de Gestión de Riesgo de Boyacá, el municipio se encontraba en una lista departamental de lugares que tenía problemas de abastecimiento de agua, junto con entidades territoriales como Sutamarchán, Duitama, Paipa y Motavita.

La rápida gestión de sus pobladores y de sus autoridades para resolver el problema no permitieron que esta situación se extendiera, mostrando así que la unión y los esfuerzos encaminados hacia los objetivos colectivos, llevan a superar cualquier tipo de dificultad que se atraviese en el camino.

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