Congreso tendrá placa conmemorativa en honor a víctimas de la UP

Manuel Cepeda, quien murió por ataques de paramilitares en alianza con miembros de la Fuerza Pública, es uno de los homenajeados. La propuesta la hizo Iván Cepeda en homenaje al aniversario 22 de la muerte de su padre.

El senador, Manuel Cepeda Vargas. /Foto: Archivo

El Senado de la República aprobó por unanimidad la propuesta para que, a la salida del Capitolio Nacional, se instale una placa que conmemore a los congresistas víctimas del genocidio de la Unión Patriótica (UP). La propuesta fue realizada por el senador del Polo Democrático, Iván Cepeda Castro y fue suscrita por el representante a la Cámara, Alirio Uribe Muñoz, también del Polo.

La placa llevará los nombres de los senadores y representantes de la Cámara víctimas, además de una frase en la que se asegure que en Colombia no se repetirá otro genocidio político. Cepeda, además, dijo cuando hizo la propuesta que esta servirá como un gesto de paz y reconciliación.

Al respecto, el senador dijo: “Este acto simbólico tiene el objetivo de mostrar el compromiso del Congreso de la República y del Estado colombiano de contribuir a la paz, a la reconciliación y a la preservación de la memoria histórica, y a brindarles todas las garantías, tanto a la oposición como a las minorías políticas en nuestro país, y de velar para que nunca más se silencie a un movimiento político o se use la violencia contra él”.

Iván Cepeda hizo la propuesta en el aniversario número 22 de la muerte de su padre. El 9 de agosto de 1994, el senador Manuel Cepeda fue asesinado mientras se movilizaba en su carro en Bogotá. Luego se confirmaría, por sentencias nacionales y una de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que este crimen fue realizado por paramilitares y miembros de la Fuerza Pública.

El Estado, en un acto conmemorativo de 2011, reconoció su participación en este asesinato. En 2014, además, la Fiscalía General de la Nación lo declaró como un crimen de lesa humanidad. Entre asesinatos, desapariciones forzadas, desplazamientos y exilios, fueron más de 5.000 las víctimas durante el genocidio de la UP entre los años ochenta y noventa.