Cuando el Nuevo Liberalismo quería llegar a la Alcaldía de Bogotá

Ese día fue la incursión de tropas nicaragüenses en territorio hondureño.

En el ocaso de la legislatura de 1986 y de cara al reto de la elección popular de alcaldes, a punto de alcanzar su reglamentación definitiva, el Nuevo Liberalismo dejó claro que su principal plan de acción era quedarse con la Alcaldía de Bogotá. La capital tenía prevista una gran celebración de los 450 años de la ciudad en 1988, y el Nuevo Liberalismo manifestó que era el momento adecuado para emprender el definitivo desarrollo urbano de la capital, fortalecido por la reforma urbana que se tramitaba en el Congreso. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 
Al margen de los anuncios del partido político orientado por Luis Carlos Galán, a partir de la segunda semana de diciembre de 1986, la noticia fundamental fue internacional. La incursión de tropas nicaragüenses en territorio hondureño, dio lugar a una crisis continental, en la cual apareció el actor infaltable en las dinámicas de América: Estados Unidos. Ya en ese momento, era claro que el Ejército de los Contras, que se oponía al gobierno sandinista en Nicaragua, contaba con el patrocinio de Washington. (Esto era lo qué pasaba en Colombia 100 días antes de que asesinaran a Guillermo Cano)
 
Las noticias políticas e internacionales no opacaron la preocupación que ya existía entre la sociedad antioqueña por las actuaciones de un grupo denominado Departamento de Seguridad y Control (DSC), que actuando en varios municipios del área metropolitana del Valle de Aburrá, estaban cometiendo excesos a nombre de la seguridad ciudadana. El 7 de diciembre la pelea se dio por cuenta de un enfrentamiento con tropas de la Cuarta Brigada del Ejército, que demostraba una colisión de competencia entre las propias autoridades en una ciudad golpeada por los carteles de la droga. (Lea: Estas eran las noticias del 6 de diciembre de 1986)