Deforestadas 2.300 hectáreas

La Corporación Regional de Cundinamarca asegura que es necesario contar con la ayuda de empresas privadas para reforestar algunas zonas. Provincia de Gualivá, uno de los sectores críticos.

Este jueves la CAR sembró 1.600 árboles en el municipio de Sopó. / David Campuzano - El Espectador

Las zonas rurales del departamento no pasan por un buen momento. Según el último estudio de la Corporación Autónoma Regional (CAR), durante el último año han sido deforestadas 2.300 hectáreas en Cundinamarca, un área equivalente a 4.600 canchas de fútbol. En ese mismo período la entidad ambiental ha realizado 40 operativos y 19 decomisos, y en sus oficinas existen, además, 1.268 expedientes por afectación a flora y fauna.

Pese a que el Ministerio de Medio Ambiente anunció en agosto de este año que el país redujo su nivel de deforestación (al pasar de 238.273 hectáreas perdidas por año entre 2005 y 2010 a 147.946 en 2011 y 2012), para la CAR la cifra no es alentadora, pues en la actualidad se talan en promedio 63 árboles por día en el país. “Es necesario contar con una estrategia de reforestación regional. Hay provincias críticas, como Gualivá, en donde existe cultivo de caña de azúcar en laderas, afectando la cobertura forestal. Otro factor negativo es la ganadería extensiva, que ha generado la reducción de los sistemas forestales. Desde el año pasado hemos trabajado en la reforestación de los municipios y ya hay cerca 50.000 árboles sembrados”, dice Alfred Ignacio Ballesteros, director de la CAR.

Reforestar Cundinamarca no es una tarea sencilla. “Si sembráramos 63 árboles diarios, de alguna manera estaríamos haciendo un equilibrio. Sin embargo, el presupuesto tiene algunas limitaciones, por eso es necesario crear alianzas con sectores privados”. De hecho, este jueves la CAR plantó en Sopó 1.600 plántulas de arrayán, roble y alcaparro que fueron donadas por la empresa General Electric y la Alcaldía de Tocancipá.

En 2013 la CAR y los municipios del departamento han invertido $2.000 millones en el plan de reforestación para Cundinamarca. Para el mantenimiento de los bosques la CAR ha destinado $1.500 millones. Además, la entidad realizó un convenio por $600 millones con el Ministerio de Medio Ambiente para el mantenimiento de plantaciones.

Este plan se ha hecho visible en proyectos como el de siembra en los municipios de Sibaté y Soacha, donde la CAR ha plantado 16.000 especies con el apoyo de las alcaldías municipales. Esto no quiere decir, sin embargo, que el problema esté resuelto: “Es difícil controlar las talas ilegales de madera porque, por ejemplo, especies como el pino o el eucalipto no requieren licencia de la CAR. Muchas veces talan y hacen pasar la madera como si fuera de estas especies. Ahora, la restricción de tránsito vehicular para camiones que transportan madera ha sido útil para controlar este tipo de tala”, agrega Ballesteros.

Esta restricción fue decretada por la Gobernación el 9 de septiembre. Los vehículos que transportan madera y otros productos forestales solamente pueden transitar por las vías del departamento entre 5:00 a.m. y 7:00 p.m.

Pacho y San Juan de Rioseco son dos de los municipios en donde se presenta tala ilegal de madera. Este diario contactó a Olga Liliana Ramírez, alcaldesa de San Juan de Rioseco: “No tenemos reportes sobre tala ilegal de madera. No se han presentado irregularidades. Con la Policía hacemos control todas las noches en la carretera”. De otro lado, Edwin Ariel Ortiz, alcalde de Pacho, respondió: “La CAR se demora mucho en expedir las licencias. No se puede decir que aquí haya tala ilegal”.