Denuncian abandono del Estado en caserío del Vichada

Los pequeños indígenas de un apartado caserío de Puerto Nariño en el departamento del Vichada viven entre la violencia y el abandono Estatal, en inmediaciones con Puerto Ayacucho en la frontera con Venezuela.

Más de 50 niños conviven en total hacinamiento y abandono estatal pues deben pasar las noches en camas que comparten entre 3 y 5 pequeños que soportan la inundación del río que casi acabó el caserío, mientras otros padecen de desnutrición.

Los niños del internado de Puerto Nariño pasan más de ocho meses sin ver a ninguno de sus familiares, razón por la cual sus profesores deben asumir no sólo su cuidado y educación sino también su formación en valores y principios alrededor de sus nuevas familias que conforman pequeños indígenas provenientes de varias comunidades.

Esta obra que asumen los educadores se hace cada vez más difícil por cuenta del total abandono en que se encuentra la institución educativa, donde en el papel se han enviado importantes recursos de inversión, cuando en realidad el abandono es tal que la única presencia del Estado proviene de las autoridades de Venezuela.

Desde el vecino país se envía señal telefónica para que de vez en cuando los pobladores puedan llamar a pedir ayuda o auxilio alguno porque hasta allá no llega ni la Policía Nacional que dejó la inspección hace bastante tiempo.

En esta apartada región del país la gente vive en medio de la pobreza y el agua; esto resulta una paradoja en medio de la sequía que golpea actualmente a gran parte del país. El río inundó las 38 casas que conforman este caserío.

La tristeza y la incredulidad de las ayudas que nunca llegan hacen parte de la mirada de los habitantes de ese olvidado caserío, que solo es recordado en época electoral. Así lo aseguraron varios habitantes de la región que además son acosados por delincuencia común.

La denuncia de la difícil situación humanitaria fue divulgada por el periódico El Konuco del Guania y Vichada. 

Temas relacionados