Atentado contra Caño Limón-Coveñas dejó sin agua a 30.000 habitantes de Tibú

Las fuentes hídricas del municipio de Norte de Santander se vieron afectadas tras los dos ataques al oleoducto. Las autoridades ambientales, sanitarias y Ecopetrol trabajan para controlar la emergencia.

Autoridades ambientales y de salud de Norte de Santander, Tibú y Ecopetrol recorren la zona para revisar los avances en la contención de la mancha de crudo.@Corponor

Alrededor de 30.000 habitantes del casco urbano de Tibú, Norte de Santander, están afectados por la falta de agua potable, luego de dos ataques al oleoducto Caño Limón-Coveñas que contaminaron los afluentes Tibucito, Caño Cinco y Tibú.

El primer ataque se dio el sábado en la vereda El Guachiman. En menos de 72 horas, el lunes, se reportó el segundo atentado en la vereda El Seis. Ecopetrol indicó que 120 personas trabajan para contener la mancha de crudo en seis puntos de control. 

Debido a fuertes lluvias que se presentaron en los últimos días, Ecopetrol tuvo que reinstalar 24 barreras. Las autoridades que manejan la emergencia hacen un llamado a los habitantes de Tibú para que se abstengan de consumir el liquido que provenga de las fuentes hídricas afectadas.

Alberto Escalante, Alcalde de Tibú, señaló que trabajan para sacar agua de un pozo natural que será llevada en carrotanques a la población. "La tubería está cerrada porque hay trazas de crudo", indicó el mandatario.

El ministro de defensa, Guillermo Botero, señaló como responsables del atentado a la guerrilla del ELN. La tubería de Caño Limon- Coveñas tiene 780 kilómetros y en el 2018 sufrió 89 atentados. En lo que va del 2019 ya se han hecho 14 atentados a este oleoducto.