Desactivan minas en zona que visitó Gobernador de Antioquia

El Ejército logro desactivar 20 minas antipersonales en la zona que visitó Sergio Fajardo.

El gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo tuvo que ser custodiado por tropas de la Séptima División del Ejército y un esquema de seguridad de 150 personas durante su visita al corregimiento de Ochalí, Yamural al norte del departamento.

En los últimos cinco días, antes de la visita del Gobernado, la División del Ejército logró desactivar 20 minas en un diámetro de 10 kilómetros alrededor de la zona donde iba por primera vez a visitar Fajardo.

El lunes pasado, horas antes de la llegada del Gobernador a un improvisado helipuerto en una cancha del corregimiento, fue explotada controladamente una mina con una carga de 30 kilos de explosivos en un área muy cerca de donde líderes y víctimas esperaban al mandatario.

“Hoy todo el mundo sabe de Ochalí, nadie hubiera sabido si no fuera por una tragedia o una confrontación armada. Voy a hablar de café, de vías, de oportunidades para la comunidad. Aquí tuvimos este contratiempo, pero yo quiero que Ochalí se empiece a mirar no porque hay una guerra sino porque estamos pasando la página”, dijo Sergio Fajardo en el sitio.

A la visita realizada por Fajardo, asistió el general de Lasprila, en compañía del general Leonardo Pinto de la Séptima División del Ejército, José Ángel Mendoza, director de la Región seis de la Policía, Iván Marulanda, líder del Programa de Preparación para la Paz e Iván Lopera, del Programa para las Naciones Unidas para el Desarrollo, el PNUD.

Noberto Torres, director de la fundación de Ochalí afirmó a El Colombiano que la visita del Gobernador representa una esperanza para la paz y el progreso en la región, por lo que pidió al gobierno mejorar el sistema de salud, el acueducto y el alcantarillado, de las vías para poder vender fuera de la región los principales productos y el remplazo de los puentes afectados por el invierno.

El corregimiento de ocho mil habitantes, fue afectado hace quince años por una masacre en la que murieron quince personas. La zona, abandonada por el Estado, es de alta afluencia guerrillera, especialmente del Frente 36 de las Farc.

 

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