Dos parques mártires

Con una inversión de $8 mil millones, los parques temáticos diseñados para exaltar la historia araucana en Tame y Arauca son presa de la maleza e ignorados por sus habitantes.

Las estatuas del parque Los Libertadores, cuyo bronce ha sido robado por vándalos.  / Archivo particular
Las estatuas del parque Los Libertadores, cuyo bronce ha sido robado por vándalos. / Archivo particular

Luego de ocho años de ser concebidos y diseñados los dos parques temáticos para Arauca (en Tame y la capital, Arauca) y con 14 contratos a cuestas que suman casi $8 mil millones (“de pronto puede ser más”, dijo un funcionario de la Gobernación), a los araucanos les ha asaltado una gran preocupación: los parques quedaron inconclusos y se han convertido en otro de los “elefantes blancos” construidos en uno de los períodos más cuestionados del boom petrolero.

Esa inquietud me la manifestó Germán Forero, especialista en turismo y gestor del parque Los Libertadores, en Tame, al comentar el papel de Arauca en la celebración del Bicentenario de Colombia, pues estos proyectos tenían como fin resaltar el papel de Arauca en la gesta libertadora y convertirlos en espacios de referente histórico.

El parque Los Libertadores en Tame y el parque Los Mártires, en Arauca, hoy abandonados, son presa de la maleza que crece por entre lo poco que se construyó de ellos, pese a que fueron 14 contratos.

En el proceso de diseño y construcción de estos monumentos históricos se encontraron detalles tan contradictorios como este: sólo para adquirir el terreno del parque Los Libertadores en Tame (900 hectáreas en total) se realizaron cuatro contratos, para un total de $2.100 millones. Entre los contratos más destacados figura el 069 de 2006, cuyo objeto fue la construcción de la primera etapa de este parque, por valor de $3.807 millones, y que tuvo una adición de casi $1.500 millones. Este contrato le fue asignado al consorcio Ecopark, conformado por cuatro firmas de trayectoria contratista en Arauca, hoy demandado y con investigación en la Procuraduría, sin que hasta el momento se conozcan resultados.

El parque está hoy en un limbo administrativo. En 2012 el vandalismo mutiló muchas de las estatuas del parque, lo que obligó a que la Gobernación elaborara una carta de intención para entregarlo en administración a Tame. Sin embargo, según expresó el exalcalde de este municipio José Alí Domínguez, tal documento no llegó a protocolizarse.

El parque Los Mártires, en la capital araucana, que tuvo una inversión cercana a los $1.200 millones, es un espacio que rememora la época más violenta que han vivido los araucanos, entre 1990 y 2010. Ese era el propósito: “Hacer un homenaje a las personas asesinadas durante la época de más violencia en Arauca”, dijo un aparte de la justificación esgrimida por el entonces gobernador Julio Acosta Bernal, cuando el proyecto fue presentado a la Asamblea Departamental.

Es un homenaje a 150 personas de las innumerables que cayeron bajo las balas anónimas del conflicto. Algunos de los familiares de estas víctimas no fueron consultados; se enteraron cuando el escultor buscaba la foto sobre la cual elaboraría cada uno de los bustos. “Si a nosotros nos hubieran contado cuál era el objeto de ese parque, no hubiéramos permitido que a nuestro familiar se le hubiera hecho ese busto. Aún no se sabe por qué lo mataron, ni quién lo hizo, y eso es una vergüenza para la historia de Arauca”, dice uno de los familiares.

Para el diseño y construcción de este parque temático la Gobernación celebró seis contratos que suman cerca de $2.000 millones.

Ante este panorama, además de preocupaciones, nacen muchas preguntas: ¿Qué rumbo van a tener estos monumentos históricos y por qué a pesar de tantos recursos no han sido terminados? Le trasladamos la pregunta a la actual secretaria de Planeación, Dolka Arias. “En relación con el parque Los Libertadores, estamos esperando que la aseguradora corra pólizas de cumplimiento a los titulares del contrato 069, y luego de ello gestionaremos algunos recursos para volverlo funcional, lo más seguro es que sea rediseñado. El tema legal le compete a la Fiscalía”, asegura Arias. En cuanto al parque Los Mártires, en la actual administración departamental aún “no se ha pensado nada en particular”, dijo la funcionaria.

Un dato de los tantos que rondan estos proyectos es que parte de estos contratos están incompletos, en especial el Nº 069 de 2006 y su adicional (nombrados atrás), que han sido mutilados, por lo cual se presume que la cifra sea mayor, como expresó un funcionario del Archivo Departamental. Al parecer existen intereses de silenciar lo que se pueda develar. Para los actuales funcionarios, el rumbo que tomarán estos monumentos es incierto; al preguntarles, la única respuesta es un silencio acompañado de una expresión de interrogante.

Sobre el parque Los Mártires pesa un gran estigma: de la totalidad de las víctimas allí exaltadas, no se conocen resultados de las indagaciones de Contraloría y Procuraduría sobre sus autores, ni materiales, ni intelectuales —si es que existen esas investigaciones—; todas estas muertes sólo aparecen reseñadas en el inventario de la violencia en la región y los familiares aún se preguntan dónde están los culpables o la razón por la cual fueron asesinadas; porque un busto —o un monumento conmemorativo— no ha sido suficiente para paliarles su dolor, ni el de los araucanos que ven cómo fueron dilapidados sus recursos.

* Este texto hizo parte del programa ‘Tras la pista de los dineros públicos’ de Consejo de Redacción.

Temas relacionados