El 17 de septiembre de 1986 asesinaron al subdirector del diario de Occidente

Exactamente tres meses antes de que asesinaran a Guillermo Cano, en Cali callaban la voz del periodista Raúl Echavarría Barrientos.

Hacia las seis de la tarde del miércoles 17 de septiembre de 1986, fue asesinado en Cali el subdirector del Periódico de Occidente, Raúl Echavarría Barrientos. El periodista era un duro crítico del narcotráfico, que no había dudado en calificar como un crimen de lesa humanidad que merecía la pena de muerte. Murió en brazos de su propio hijo, Héctor Raúl Echavarría, quien tuvo que atenderlo en el hospital Evaristo García, a donde había sido conducido herido de muerte. 
 
Natural de Fredonia (Antioquia), Raúl Echavarría Barrientos tuvo una larga trayectoria en el periodismo. Se inició en las páginas de El Colombiano, en Medellín, y por un tiempo también escribió en el diario El Siglo de Bogotá. Sin embargo, su vida periodística la desarrolló principalmente en la capital del Valle, donde intervino para el Diario del El Pacífico, El País, y finalmente en el periódico Occidente. En su última etapa, en su columna “Molino de viento”, no ahorró palabras para condenar el narcotráfico. 
 
En una nota editorial, el periódico El Espectador escribió: “Si unos caen, otros seguimos, pues el intento de acallar a tiros a la prensa libre también fracasará, tal como ocurrió en el pasado con la mordaza o con la persecución económica”. En el mismo escrito el periódico resaltó la memoria del colega Echavarría Barrientos,  impulsó a la sociedad a respaldar su batalla, y calificó de “verdugos” a los narcotraficantes que una vez más habían acallado a un defensor de la libertad.