El complot tras la muerte de Rafael Uribe Uribe

El 15 de octubre de 1914 el dirigente liberal fue herido mortalmente, agonizó durante 12 horas en la habitación de su casa en el centro de Bogotá y en la madrugada del 16 falleció. Estas son las hipótesis sobre los móviles del asesinato del general.

Rodrigo Llano presentará hoy miércoles 15 de octubre en Medellín sus hipótesis sobre la muerte del general Uribe hace cien años. / Cristian Garavito

Rodrigo Llano, es Historiador y Veedor del Partido Liberal, se ha dedicado a escribir sobre la historia del Partido, las disidencias de este, los draconianos y  los poetas liberales. Mañana 15 de octubre a las 6:00 pm presentará en la Universidad Autónoma Latinoamericana de Medellín su ponencia sobre los posibles responsables del asesinato de Rafael Uribe Uribe que tuvo lugar un día como hoy pero en 1914.  En diálogo con El Espectador dijo que este fue un complot entre el Gobierno, la Policía, Liberales y Conservadores.


P: ¿Cómo fue la muerte de Rafael Uribe Uribe?

La gente se quedó con la idea de que Jesús Carvajal y Leovigildo Galarza lo mataron y resulta que al coger la autopsia se lee que las heridas están divididas. Unas hechas con arma cortante y otra con objeto contundente, es decir las hachuelas -que pesaba cada una 950 gramos-. Y del arma cortante nunca se ha hablado. Hay un testigo que dice: “Yo vi cuando una primera persona, vestida de cachaco, atacó al general Uribe con algo que tenía en la mano y que brillaba, parecía una manopla (herramienta de hierro con filos cortantes).
Esa declaración la hace ante un juzgado porque cuando fue a donde el Fiscal le respondieron que distorsionaría la investigación.


P: Entonces, ¿quién más participó?

La muerte de Uribe es un gran complot político – religioso. Estaba metido el presidente de la República, el director de la Policía, el arzobispo de Bogotá, los Jesuitas, el Partido Liberal y el Partido Conservador.
Según la versión oficial, la Fiscalía demostró que solamente fueron Jesús Carvajal y Leovigildo Galarza los asesinos. Que no hubo nadie más, ni autores intelectuales. Pero resulta que al analizar el expediente hay cosas muy curiosas. A Uribe Uribe lo asesinaron el 15 de octubre, murió en la madrugada del 16. Pero desde el 12 de octubre había llegado a Caracas, Venezuela, la noticia de que lo habían matado a hachuelazos.


P: Pero, ¿cómo sabían tres días antes lo que iba a pasar?

(Silencio) en esa época enviar una carta a Caracas se demoraba veinte días.
Según la versión oficial, Jesús Carvajal y Leovigildo Galarza se encontraron el 14 y tomando chicha el uno le dijo al otro: “Uribe Uribe nos tiene fregados y nos tiene sin contratos en el Ministerio de Obras. El otro le respondió: “Sí alguien me acompaña yo lo mato” y el otro le dijo: “yo lo acompaño”. Entonces, el 14 se ‘cranearon’ el asesinato y el 15 lo mataron, ¿por qué sabían en Caracas tres días antes lo que iba a pasar?
Hay varios testigos, un señor muy humilde de apellido Díaz que dijo: “sí la gente supiera quienes están detrás de Carvajal y Galarza otro gallo cantaría”. Quiso declarar y fue donde el Comandante de la Policía y no se lo admitió. Un año después de mucho insistir quiso salir de la pobreza y le iba a decir al general Pedro León Acosta lo que sabía del asesinato y extrañamente desapareció. Cuatro meses después envió una carta desde Barranquilla diciendo que iba para Costa Rica. ¿Cómo un hombre tan pobre consiguió el dinero para salir del país?


P: ¿Y hubo más implicados?

En San José de Suaita estaba Aurelio Cancino, en una chichería dijo: “dentro de 17 días asesinan al general Rafael Uribe Uribe” y así fue, a los días exactos lo mataron. Después él volvió a la chichería a decir: “se los dije, ¿no?”. Y es que Carvajal y Galarza pertenecían a la sociedad recreativa José María Córdoba que tiene 400 miembros y eso se sorteó en una rifa. El Fiscal llamó a los siete testigos y todos declararon lo mismo: que Aurelio Cancino había dicho que iban a matar al general. Luego llamaron a Cancino, pero él dijo que no, que no lo había dicho y que esos testimonios eran mentira. Entonces, el Fiscal decidió que no se podía condenar a nadie por las declaraciones de otros cuando él estaba negando el hecho y lo sacaron del caso.


P: ¿Cómo fue la investigación?

A Uribe Uribe lo asesinaron y el Presidente de la República que era el mejor penalista que tenía el país en ese entonces designó al director de la Policía para la investigación y le dijo al inspector que se retirara y entregara los avances que tenía.
El general de la policía Lubín Bonilla asumió la investigación y llamó a declarar a Carvajal y ve que él miraba mucho al general Salomón Correal, le hace otra pregunta y vio que este mira al general y le hace señas para que guardara silencio. Bonilla comenzó a sospechar de Correal y lo relevaron de la investigación y lo enviaron para Arauca.


P: ¿Cómo fue ese día?

Dos guardespaldas del general Salomón Correal estaban ese 15 de octubre a dos cuadras del lugar del asesinato, vieron el hecho y no hicieron nada.
Cuando asesinaron a Rafael Uribe a Carvajal le caen tres personas. Su hermano Alejandro, que nadie sabe por qué estaba ahí, y unos hermanos Hernández Santamaría que vivían en Mosquera y nadie sabe porque estaban en Bogotá. Ellos tres le dijeron: “¿Qué pasa Chucho? y él respondió: ¿cómo así? Pues le acabo de pegar unos hachuelazos a Uribe y está botando sangre en el piso.
Salomón Correal después vincula a los hermanos Hernández a la policía, a uno lo manda a Cartagena y al otro Santa Rosa de Viterbo, en todo esto aparece un personaje siniestro en la historia colombiana, que se llama Pedro León Acosta, del partido Conservador.


P: ¿Quién es él?

Cuando al general Rafael Reyes el 10 de febrero de 1904 le hacen un atentado en Barro Colorado, al frente de la Universidad Javeriana en Bogotá, los culpables fueron cinco personas. La policía capturó a cuatro, y el que se voló fue él, se fue para centro américa y regresó cuando cayó Reyes y se hizo una amnistía por delitos políticos.
A Pedro León Acosta se le ha podido demostrar que entraba y salía de la carpintería de Galarza, estuvo en un paseo en El Charquito con Carvajal y Galarza. Y que tenía un caballo listo en las caballerizas Sayer a tres cuadras del asesinato. También que fue la persona que entró al San Bartolomé la noche anterior por una puertica pequeña que había sobre la novena con Carvajal y Galarza.
Adela Garavito, hija de un general, iba a declarar quien era el jefe de los asesinos y su papá le dijo que no lo hiciera porque los mataban. Ella fue a un juzgado a hacer la declaración en la que decía que vio a Pedro León Acosta dirigir a Carvajal y Galarza, pero todos esos testimonios se desaparecían y no pasó nada.


P: Entonces, ¿los Conservadores estaban detrás de Uribe Uribe?

En el Partido Liberal también hay muchas cosas. Eran enemigos de Uribe Uribe, Nieto Restrepo desde su periódico, Armando Solano desde el suyo, Eduardo Santos que le dedicó unos editoriales de miedo desde El Tiempo, Ismael Enrique Arciniegas desde El Nuevo Tiempo. Lo calumniaban todos los días. Uno de los que más se destaca es Ricardo Tirado Macias, de Salamina.

Tirado Macias odiaba a Uribe y le dijo a mucha gente que participara en el complot. Concretamente hay un hombre que declaró en Simijaca sobre esa invitación. Y además, lo vieron bailando una hora antes del asesinato a pocas cuadras del crimen. Siempre dijo que la única manera en la que se podía unir el partido Liberal era matando a Uribe.


P: ¿Por qué Uribe tenía tantos contradictores?

Porque era un hombre muy radical. El Partido Liberal se dividió y para el Republicano se fueron Eduardo Santos, Enrique Olaya Herrera, Nicolás Esguerra, Ricardo Tirado Macias, Ñito Restrepo, Eduardo Rodríguez, Benjamín Herrera. Y Uribe Uribe se echó el liberalismo al hombro, creó el Bloquismo, hizo una convención en 1913.


P: ¿Qué pasó con la muerte de este dirigente?

El presidente José Vicente Concha solo permitió que al final de su mandato comenzara el juicio y el proceso de instrucción comenzó año y medio después del asesinato. Además por esos días Uribe Uribe estaba estudiando una plaga de langosta, nube de grillos, que dañaba los cultivos y el Gobierno había creado unos fondos para combatir la plaga y él denunció malos manejos en ese fondo y al Secretario de la Junta lo metieron preso. El día que salió de su casa para el Capitolio llevaba bajo el brazo unos papeles de ese tema y con seguridad iba a revelar quienes eran los dueños de eso. Esos papeles se perdieron en el tumulto y el presidente Concha nunca hizo nada para seguir la investigación.

P: ¿Qué decía la gente que estaba en la zona?

Uno de los testigos, Mamerto Bonilla dice que el padre Evereinsten un carlista español que dirigía la Compañía de Jesús vio desde los balcones de San Bartolomé el asesinato. Hay testigos que dicen que el 15 de octubre Evereinsten entraba y salía de la Policía muy nervioso. En el expediente hay cuatro jesuitas y un franciscano. La iglesia se había despachado contra Uribe Uribe y consideraban que era un enemigo del partido Conservador, de la iglesia Católica y por lo tanto de Colombia.

P: ¿Cuál es la gran conclusión de su estudio?

Todo esto hace pensar que la iglesia, el gobierno, la policía, liberales, conservadores se unieron para asesinar a Rafael Uribe Uribe. Era un asesinato cantado, se sabía que lo iban a hacer con hachuelas, lo sabían tan lejos como en Caracas. La espontaneidad de Carvajal y Galarza no fue tanta y eso fue preparado para asesinar al general.


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