El Deportista del Año de El Espectador: una idea de Guillermo Cano y Mike Forero Nougués

El primero en ser galardonado fue el ciclista Rubén Darío Gómez.

A finales de 1960, por iniciativa de Guillermo Cano y el liderazgo del jefe de Deportes de El Espectador, Mike Forero Nougués, se decidió realizar una consulta nacional para escoger al mejor deportista de cada año. En la convocatoria se resaltó que ante todo el escogido debía ser un caballero.  La convocatoria tuvo un amplio respaldo ciudadano, sumada a la reflexión de que en Colombia faltaba mucha conciencia deportiva y por eso la consulta no solo era novedosa sino necesaria. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 
La primera semana de enero de 1961, al concluir el escrutinio entre los lectores, con 3.815 votos a favor, el escogido fue el ciclista caldense Rubén Darío Gómez, mejor novato en la Vuelta a Colombia en bicicleta en 1958 y campeón de este principal evento deportivo en la época en 1959. Con 2.482 votos, el segundo lugar lo obtuvo el pesista Ney López, mientras que la tercera posición, con 1.986 votos fue para el atleta José Neira. El cuarto lugar con 1.959 votos fue el ajedrecista Miguel Cuellar. (Lea: Guillermo Cano y Mike Forero: una amistad que el fútbol unió)
 
La convocatoria al Deportista del Año se convirtió desde entonces en un evento infaltable en El Espectador y Guillermo Cano fue siempre un entusiasta promotor, al punto que también fue patrocinador de la Vuelta Ciclística a la Juventud para promover a los nuevos valores de este deporte nacional, y en cada año, se organizó un equipo especial para el cubrimiento de las principales competencias del ciclismo. Los grandes campeones, en especial los boxeadores posicionados en el ranking mundial, comenzaron a ser exaltados en este evento de trascendencia nacional e internacional. (Vea las pasiones de Guillermo Cano)