El Ejército recuperó ‘Casa Verde’

Así reportó El Espectador sobre el sonado ataque del gobierno de César Gaviria contra la retaguardia histórica de las Farc, en Uribe, Meta.

Archivo El Espectador

 Siete soldados y cuatro miembros de la Fuerza Aérea Colombiana resultaron murtos. en tanto que otros seis uniformados sufrieron heridas en el curso de la gran ofensiva desatada ayer sobre los distintos campamentos de ‘Casa Verde’, sede del Estado Mayor y del Secretariado General de las llamadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc).

De esa forma, el mito de la inexpugnabilidad del campamento más importante y grande que tenía la subversión en el país se derrumbó, sentenció el comandante del Ejército, mayor general Manuel Alberto Murillo González, al dar cuenta de la total destrucción del centro sedicioso.

Aunque ni el propio comando del Ejército no conocía ayer el saldo final del operativo desarrollado en jurisdicción del área de Mesetas, municipio de La Uribe, Meta, por cuanto el mismo no ha concluido y siguen presentándose esporádicos enfrentamientos en las zonas montañosas aledañas al campamento, (se estima que el número de bajas entre los subversivos puede pasar de 30 y que los heridos podrían llegar al medio centenar).

El ataque al campamento, que forma parte de la ‘Operación Centauro’, se inició aproximadamente a las 7:00 de la mañana de ayer cuando aviones A-37 y T- 33 de la FAC bombardearon la extensa área donde se levantaba la serie de edificaciones que lo componen.

Entre tanto, unidades aerotransportadas de las VII, X y XII Brigadas del Ejército comenzaron la ocupación del campamento principal, mientras que otros miembros de los mismos destacamentos, cuyas unidades habían partido hacía dos días aproximadamente desde Vlllavicencio, combatían con diferentes grupos de los siete frentes de las Farc que tenían la misión de proteger ‘Casa Verde’.

El comienzo del operativo tuvo contornos espectaculares, por cuanto los guerrilleros presentaron feroz resistencia y sólo se replegaron divididos en columnas hacia la zona montañosa llevándose numerosos heridos.

Había por los menos 600 hombres, integrantes del ‘cuerpo élite’ de la organización guerri-llera -quienes eran los encargados de servir de escoltas a los miembros del Estado Mayor del movimiento-, en tanto que los integrantes de los siete frentes que protegían las vías de acceso sumaban cerca de 700.

Derribado helicóptero

En desarrollo de los combates, un helicóptero que había sido enviado desde la base de Apiay, Meta, para servir como apoyo al ataque terrestre, se estrelló sin que se sepa si fue como consecuencia de algún disparo o por fallas mecánicas. En la tragedia perdieron la vida sus cuatro tripulantes: el piloto y copiloto del aparato, teniente Julio César Sanabria Rivera y subteniente John Mario Alarcón Gómez; y los técnicos tercero y cuarto Jaime Eduardo Ríos, Vanegas y Reynel Gómez Antolínez.

Los cadáveres de los cuatro tripulantes del helicóptero, el Bell 212 de matrícula FAC 4216, fueron evacuados hacia Villavicencio o enviados a sus lugares de origen para efectos del sepelio correspondiente.

El comandante de la FAC mayor general Manuel Jaime Forero Quiñonez, al informar del hecho a través de un comunicado, anunció que se iniciará una investigación para establecer sus reales causas, al tiempo que lamentó la pérdida de los cuatro miembros de la aviación militar colombiana.

Ninguno de los otros helicópteros artillados de transporte entre ‘Halcones Negros’ y Bell 212 que fueron enviados al operativo sufrió daños o percances.

Tropas preparadas

Por su parte, el mayor general Murillo González expidió un comunicado en el que señaló que este operativo forma parte de las acciones que hace cerca de un mes se han venido cumpliendo en el área y que se iniciaron con la toma de las instalaciones del Estado Mayor del Bloque Oriental. Embo, puerta de entrada de ‘Casa Verde’ desde los Llanos Orientales y desde los cuales se dirigían y orientaban las actividades de los 15 frentes que actúan en la Orinoquia y la Amazonia. El alto oficial señaló que el campamento, que ya fue ocupado por el Ejército, era el punto neurálgico del accionar de la organización subversiva, a la vez que destacó que el sacrificio de los siete militares es un aporte más de la institución armada en procura de la paz y la tranquilidad de la nación.

Los cuerpos de estos uniformados también fueron trasladados ayer a Villavicencio y hoy serán enviados a diferentes municipios de Cundinamarca y Boyacá, de donde eran originarios, en tanto que los heridos quedaron recluidos en el Hospital Militar Central en Bogotá.

En una rueda de prensa, concedida ayer en el Ministerio de Defensa, el comandante del Ejército señaló que con esta acción “se ha restablecido el orden y el imperio de la ley en esta zona”. Señaló también que fue una coincidencia el que la acción final de la ‘Operación Centauro’ se realizara el mismo día de las elecciones para la Asamblea Constituyente, por cuanto la ofensiva se inició hace varios días y por fin se presentó la oportunidad precisa para culminarla, cuando las unidades de contraguerrilla se acercaron lo suficiente como para tomarse las bases subversivas.

En la acción, dijo, participaron los mismos hombres que se tomaron el Embo, entre ellos numerosos soldados profesionales, debidamente entrenados en esa clase de operaciones; es decir, los batallones Héroes de Arauca de la VII (Villavicencio) Brigada; Chairá, de la XII Brigada (Florencia), y Almeida, de la Brigada Aerotransportada (Tolemaida). En esta fase tomaron parte aproximadamente 500 hombres y se espera que sean enviados otros efectivos de refuerzo en los próximos días. El general Murillo González dijo igualmente que se tuvo especial cuidado en el desarrollo de la operación para no afectar a la población civil, “pues tenemos la obligación de protegerlos para que puedan permanecer en sus parcelas”.

Se dieron todas las oportunidades

Según indicó el comandante del Ejército, esta operación se demoró tanto (el Secretariado de las Farc se había establecido en el lugar desde hacía 26 años) por cuanto el Gobierno quiso darles a los guerrilleros todas las oportunidades para encontrar una solución diferente a este conflicto armado.

Sin embargo, precisó, ello no quiere decir que ya no haya posibilidades de diálogo y negociaciones de paz, decisión que corresponde tomar a la Presidencia de la República.

Es de señalar que no se pudo establecer si alguno de los máximos comandantes del Secretariado General, entre ellos ‘Manuel Marulanda Vélez’ y ‘Alfonso Cano’, o del Estado Mayor del movimiento o del Embo -quienes se trasladaron a ‘Casa Verde’ luego de que fuera tomado ese campamento-, se encuentran entre los guerrilleros dados de baja, heridos o capturados, o si por el contrario lograron escapar de la zona.

Los operativos fueron dirigidos personalmente por los comandantes de la IV División y la VII Brigada del Ejército, generales Humberto Neira García y Humberto Correa Castañeda, y como se dijo antes -aunque el dominio del área ya está consolidado- proseguirán hasta nueva orden. Los combates siguen registrándose en la zona y es posible que el balance final sobre los mismos sólo sea dado a conocer a mediados de la presente semana, cuando la prensa podrá viajar a la zona.

Es de anotar que ‘Casa Verde’ fue establecida hace 26 años luego de que las Farc fueran expulsadas por el Ejército de Marquetalia, y ‘El Pato’, como resultado de una ofensiva dirigida por el general José Joaquín Matallana, oficialmente que actualmente se halla en retiro y que ha venido participando en actividades políticas.