El 'Gabito' del Tolima

Ancízar Castaño es un personaje en Villahermosa, su pueblo natal. Sus versos no le darán el premio Nobel, pero todo el mundo cree que ya se lo ganó.

Ancízar Castaño, habitante de Villahermosa, Tolima. Reconocido en la población por su parecido físico con Gabriel García Márquez. / Juan Carlos Escobar M. Gabriel García Márquez y su doble tolimense / Archivo-Juan Carlos Escobar M.

Ancízar Castaño se ha vuelto un personaje en su pueblo natal, Villahermosa (norte del Tolima), por su parecido con Gabriel García Márquez, el celebre escritor colombiano fallecido en abril pasado.

A pesar de las naturales lagunas mentales que sufre a sus 85 años, recuerda que hace más de 40, cuando apenas escuchaba hablar de Cien años de soledad, le dijeron por primera vez que se parecía a Gabo.

“Una señora de apellido Orozco, no me acuerdo el nombre, me empezó a decir ‘Gabito’. Dijo que era la misma estampa”. Y en adelante todo el pueblo lo siguió llamando así.

La gente se acostumbró a verlo en el pueblo, almorzando en un ancianato, con su cabello casi blanco, frente ancha y despejada, cejas gruesas, bigote poblado, nariz corva, sonrisa amplia, pero —a diferencia de García Márquez— sin los dientes completos.

Este humilde hombre, de pocas arrugas, mirada alegre y buen sentido del humor, sobrevive tomando fotografías de bautizos, primeras comuniones y cumpleaños con su pequeña cámara digital que lo acompaña cuando recorre el pueblo.

Ancízar, de 1,60 metros de estatura, medio aprendió a leer y a escribir, pero se las ingenia para inventar canciones, coplas y pequeñas poesías que guarda, algunas en un viejo cuaderno y otras en su memoria. La gente del pueblo —especialmente los enamorados— le pide que les escriba versos en papelitos para galantear a sus amores. Por eso le regalan mil o dos mil pesos.

A sus paisanos les gusta tener a ‘Gabito’ en el pueblo. Gonzalo Cardona Mejía, exalcalde de Villahermosa, dice que su pueblo ha sido privilegiado por tener hijos ilustres como el cardenal Alfonso López Trujillo, el exministro Juan Carlos Echeverry y el general del Ejército Daniel Enrique García, entre muchos otros, y hoy se siente orgulloso de contar con un personaje diferente y típico, como Ancízar Castaño.

“Para la gente es normal verlo, pero cuando llegan personas de otras partes, muchas quedan impactadas, lo quieren saludar y tomarse fotos con él”, explica.
Y aunque ‘Gabito’, el de Villahermosa, nunca se casó, según él porque no encontró una dama a su medida, sus escritos se los dedica a las mujeres que alguna vez en su juventud enamoró.

Su narrativa dista mucho de la del nobel de Aracataca, pero está cargada de humor al mejor estilo del campesino colombiano:
“Saliendo de Villahermosa y llegando a Boquerón me encontré con dos chinitas más bellas que una flor. Le dije a Esthercita, ¡ay qué bello es el amor! y le dije a la más chiquita que con ella era mejor. Me cogieron de la mano, me entraron al salón, me tendieron en la cama, buena almohada, buena cama y buen colchón, una a la orilla y la otra al rincón, y al amanecer las dos decían, ¡ay qué rico es el amor!”.

Aunque nunca lo conoció personalmente, dice que admiró siempre a García Márquez, por ser un hombre de mucho saber, inteligente, simpático, enamorado y ‘amigo de Fidel Castro’.