El guardián de los manglares

Ever Ledesma es un piangüero que ha dedicado su vida a conservar los mangles en el pacífico colombiano y a transmitir sus conocimientos a las nuevas generaciones.

En medio de los manglares del Pacífico colombiano habita la pingua, un molusco cuya pesca representa el mayor sustento económico de Tumaco. / Andrés Ángulo

Ever Ledesma creció en medio de los manglares de Nariño. Desde los siete años se dedicó a recoger piangua, un molusco que vive entre el lodo de estos ecosistemas del Pacífico colombiano, cuya pesca artesanal representa el mayor sustento económico para comunidades como la de Tumaco. Si bien fue muy poca la educación formal que recibió, hoy Ledesma, con 45 años de edad, es un experto en la preservación de los mangles. Su labor no sólo está dirigida a sembrarlos y limpiarlos, también a capacitar a otros piangüeros y piangüeras para que hagan lo mismo. Una misión por conservar el oficio.

“Como piangüero me tecnifiqué en el mismo manglar. Observaba con cuidado cómo caían las semillas del árbol y cómo se reproducían, y entonces sembré las primeras 100 y al tiempo, cuando regresé, ya estaban grandes. Ese momento me pareció tan maravilloso que sembré 100 más”, cuenta Ledesma durante una entrevista para Titanes Caracol, que sale al aire hoy con esta gran historia.

Gracias al esfuerzo de este autodidacta y a la colaboración de por lo menos 60 miembros de su comunidad, la mayoría de mujeres cabeza de familia en Tumaco han sembrado en menos dos años 48.955 plántulas de mangle en cinco bancos de piangua.

Al amanecer, cuando está baja la marea, se ve salir del caserío a un pequeño ejército de piangüeros liderados por Ledesma y armados únicamente con un guante en la mano derecha y en la izquierda un balde y una bolsa de basura. Caminan muy despacio, pues el lodo no se presta para afanes, y van recogiendo semillas de mangle para echar al balde y los desechos en el empaque plástico.

Las semillas las siembran en viveros sobre la costa y cuando cumplen tres meses las trasplantan al mar. La basura se la entregan por bultos a la compañía recolectora de residuos sólidos, algo que no hacían los antepasados de esta población porque no hacía falta. Por eso ellos tampoco lo sabían hacer, hasta el día en que Ledesma los reunió y les explico que si no cuidaban el manglar, cada vez sería más pequeño. Entonces se daría la cadena de sucesos: sin manglar no habría piangua y sin piangua no tendrían qué comer. Así de sencillo.

A María de los Santos Valencia, una de las mujeres que creen y participan en esta iniciativa, la motiva el recuerdo de una época que añora. “Anteriormente uno iba al manglar y en menos de dos horas sacaba hasta mil pianguas porque se mantenían encima del barro, no había necesidad de meter la mano entre la tierra para sacarlas... Ahora usted pasa hasta seis horas y no saca ni cien”, asegura.

Para Ledesma, uno de los problemas es la contaminación, y agrega que su equipo recoge basura no sólo de la costa colombiana, también del Ecuador y Perú. Otras amenazas para el manglar son la tala irresponsable de su madera, la cual ha logrado deforestar ciertas zonas, las mismas que él se dedica a volver a sembrar, y el calentamiento global, que afecta el clima y la marea.

Pero ahí no termina la labor de este titán. Otra de sus tareas consiste es transmitir su conocimiento a los niños. “Nuestros manglares y nuestro mar nos dan todo: el tapado de pescado, el ceviche, el encocado, el arroz con piangua. Por eso les estoy enseñando a los más pequeños para que entiendan la situación y la importancia de la conservación”, afirma.

Javier Montaño, de 9 años, mira atento el tablero que los fines de semana instala Ledesma en medio del barrio donde vive. El niño quiere aprender lo que sus padres no tuvieron necesidad de conocer a tan temprana edad. “Deseo saber cómo cuidar el mangle, porque cuando sea más grande yo también voy a pianguar, para ayudar a mi mamá”, dice el menor.

Para Ledesma, su labor es justamente para el beneficio de futuras generaciones. Él sabe que de ese cambio de mentalidad y de actuar depende que el mangle sobreviva y continúe siendo el sustento de esta comunidad al borde del Pacífico.

*A partir de hoy, el espectador presenta los 25 perfiles de los semifinalistas del gran concurso ‘titanes caracol’, que durante tres meses recorrió el país buscando, entre más de 2.000 postulados, los héroes colombianos, ejemplos de sostenibilidad, paz, salud, educación y tecnología. Los periodistas Carlos Barragán y Dora Glottman fueron los encargados de visitar a los nominados y verificar sus historias.

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Dora Glottman / Carlos Barragán,

Nacional

El guardián de los manglares

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