"El 'krokodil', la heroina de los pobres, se acerca a Colombia"

Se trata de la aterradora droga rusa conocida también como “la heroína de los pobres”, la que carcome la piel. Su entrada sería por Medellín, vía Rusia, Estados Unidos y México.

La preocupante advertencia la hace la Corporación Centro de Consultoría del Conflicto Urbano, C-3, de la capital antioqueña, tras realizar varias investigaciones en las que se comprobó que esta droga sintética, conocida como ‘cocodrilo’ (krokodil en ruso), la droga que carcome la piel, está próxima a llegar a esa ciudad y a Colombia, siguiendo la ruta Rusia, Estados Unidos y México. Calificada también como “la heroína de los pobres”, se estima que el precio de un gramo oscilaría entre los dos y los tres dólares, es decir, entre los $5.000 y los $7.000, aproximadamente.

“Los efectos de esta droga duran dos horas y son tan nefastos que a sus consumidores se les conoce como los ‘nuevos zombis’, y según estudios, sus efectos son tan nocivos para el cuerpo humano que pueden ocasionar la muerte a los dos años de consumo continuo. Esta droga es inyectable y está hecha de fósforo, codeína, thinner y alcohol, entre otras sustancias químicas, y produce un paulatino y rápido deterioro del cuerpo humano de adentro hacia afuera”, explicó Luis Guillermo Pardo, presidente de C-3.

Las investigaciones señalan igualmente que en varias comunas de Medellín se preparan ya para su importación y venta, lo cual ha ocasionado un conflicto interno, pues muchos de los líderes comunitarios están preocupados por este tema y le expresaron a la Corporación su insistencia para que las autoridades impidan el ingreso y comercialización de la nefasta droga. “Incluso, algunos de los ‘combos’ que ejercen su poder territorial ilegal en comunas de la ciudad no quieren que esta droga circule por sus territorios”, indicó Pardo.

“El ‘krokodil’ de origen ruso se une a la nueva moda de la cocaína con sabor y que lastimosamente hace furor en las comunas y sitios exclusivos de nuestra ciudad y nuestro departamento. Ya hoy se pide no coca sino ‘dame una vainillita o un coquito’ o ‘una fresita’, y un gramo de esta nueva presentación popular de la cocaína vale $10.000 y tiene ya un alto consumo”, agregó.

Según las investigaciones científicas, el ‘krokodil’ sale a partir de la desomorfina, que es un derivado de la morfina que actúa de manera similar a la heroína en el cerebro, aunque es aproximadamente diez veces más potente que la morfina. A esta droga se le considera como un opiáceo semisintético. Es elaborada de manera casera y finalmente surge de la combinación de comprimidos de codeína con varios productos químicos tóxicos, tales como líquido de encendedor o fósforo rojo y limpiadores industriales.

Precisamente, se le llama ‘krokodil’ por la apariencia que deja en la piel tras ser inyectada, la cual es muy similar a la de cocodrilo. La droga satura las venas, ya que no logra disolverse completamente en la sangre. Las acumulaciones se abren camino hacia lugares distantes del cuerpo y comienzan a dañar tejido. Es decir, la droga te mata desde el interior de cuerpo y se va carcomiendo la carne.

Según el International Journal of Drug Policy, sus efectos pueden ser trombosis y hemorragias, grandes úlceras en la piel, flebitis y gangrena en la zona donde se inyectó la droga, infecciones de la piel que llegan hasta los huesos, pérdida de miembros, como dedos, piernas, brazos, desprendimiento de la piel en zonas de tejido muerto, ulceración de las venas, neumonía, septicemia, estallamiento de las arterias, meningitis, pérdida de dientes, estallamiento de oídos, nariz y labios, fallo renal y hepático, problemas al hablar, problemas con la coordinación motora, fallos en la concentración y memoria, cambios de personalidad.

De acuerd con el informe sobre las drogas que la Organización de las Naciones Unidas publicó en 2012, la desomorfina comenzó a tener auge por la escasez de heroína en Rusia. En ese mismo año, hubo una baja en la producción de opio en Afganistán, lo que provocó que la heroína comenzara a escasear en Rusia, lo cual habría llevado a los adictos a buscar alternativas como la desomorfina.

Se calcula que actualmente en ese país hay un millón de personas adictas al ‘krokodil’ y de acuerdo con la revista Time, las autoridades rusas decomisaron en tan solo tres meses 65 millones de dosis. Las investigaciones revelan también que ya la droga se ha expandido hacia varias ciudades de Europa y Asia, sobre todo en Rusia y Ucrania.

Otro dato alarmante es que, además de los múltiples daños físicos que causa, la droga es sumamente adictiva. Su efecto es más fuerte que el de la heroína pero dura menos tiempo -aproximadamente 40 minutos-, lo que provoca que los adictos recurran a más dosis. El International Journal of Drug Policy señala igualmente que por su bajo costo y por no ser una droga de “producción ilegal”, pues sus componentes son de fácil alcance, hace que gane más adeptos.

Ante esta situación, la Corporación Centro de Consultoría del Conflicto Urbano, C-3, planteó una serie de preguntas, con las cuales, dijo Pardo, se busca alertar a la ciudadanía y a las autoridades no solo de Medellín sino de todo el país: “¿Las autoridades policiales, de seguridad y de salud saben de esta realidad? ¿Están alertadas y han alertado a la comunidad como es su responsabilidad? ¿Las mafias irresponsables que envenenan a nuestra niñez y juventud tienen hoy algún control por parte del Estado?”.

 

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