El legado de Inés Gutiérrez de Montaña en El Espectador

En la década de los 60 fue la encargada de dar consejos para el hogar y cuidados femeninos.

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ArchivoGuillermo Cano e Inés Gutiérrez de Montaña en la redacción.
Los años 60 fueron fundamentales para que Guillermo Cano constituyera una redacción de su factura. No solo en las páginas editoriales sino particularmente en todas las secciones de la redacción. Una de los periodistas que brilló con luz propia en esta época fue Inés Gutiérrez de Montaña. Aunque se había iniciado en las páginas sociales del diario El Tiempo donde su esposo, Gabriel Montaña, ejerció como redactor político, pronto ingresó a El Espectador donde desarrolló una promisoria carrera. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 
Aunque Inés de Montaña y su esposo vivieron un tiempo en Estados Unidos, a su regreso, ambos entraron a El Espectador. Él a la edición dominical y ella como responsable de las páginas femeninas. Con el paso del tiempo su sección “I.M Contesta” se volvió un espacio de periodismo social de enorme reconocimiento ciudadano. De igual modo, sus crónicas sociales habitualmente encabezaron una sección especializada en el periódico, en la que se fueron formando nuevas generaciones de periodistas mujeres. (Vea quiénes más hacían parte de la redacción) 
 
La pionera en las salas de redacción había sido Emilia Pardo Umaña, quien en los años 40 consolidó en El Espectador un consultorio sentimental que ella escribía con el seudónimo “Ki-ki, la doctora en amor”. Los años 60 y 70, con consejos para el hogar, cuidados femeninos o simples opiniones en temas de amor, la encargada de hacerlo fue Inés de Montaña. Su habilidad como periodista fue un ejemplo para Ana María y María Antonieta Busquets, quienes también comenzaron a escribir en El Espectador. (Vea el video en el que Ana María Busquets, esposa de Guillermo Cano, recuerda cómo lo conoció)