El mal panorama de la restitución de tierras

Tal como está diseñada, no tendrá éxito y en el mejor de los casos, tomará 91 años en completarse.

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La conclusión es clara y desoladora: la política de restitución de tierras, tal y como está diseñada, no va a tener éxito y que –pese a lo que ha dicho el Gobierno en reiteradas ocasiones– en 10 años no se va a cumplir la meta de restituir a todos los solicitantes. Así lo advierte el Observatorio de Restitución y Regulación de Derechos de Propiedad Agraria en un informe revelado hoy.

Esta investigación, dirigida por el profesor Francisco Gutiérrez, es clara: "Al paso que vamos, el último predio restituido podría estarse entregando dentro de cientos o, incluso, miles de años. Todo esto introduciendo en los análisis supuestos extraordinariamente optimistas y benévolos. Por lo tanto, es el momento de considerar, de manera seria y urgente, un rediseño de la política de restitución que la refuerce y la conduzca a buen término".

Para su informe, el Observatorio –compuesto por investigadores de la Universidad Nacional, la Universidad Sergio Arboleda, la Universidad del Sinú, la Universidad del Norte y el Colegio Mayor del Rosario– tomó como ejemplo lo que ha venido sucediendo con la restitución de tierras en los Montes de María, una zona duramente golpeada por el conflicto y central en lo que a la política de restitución de tierras se refiere.

Tomando en consideración las mismas cifras oficiales, el Observatorio encontró que en la zona un caso de restitución de tierras se demora, en promedio, 10 días en ser resuelto. Actualmente hay 3.300 casos en fila para ser resueltos. Ahora, si se parte de la base -quizás ingenua- de que ninguna persona se va a unir a la ya larga fila para que se le restituyan parte de sus derechos, el resultado es que a las autoridades les va a tomar casi 90 años restituir a todos los reclamantes de los Montes de María.

El problema es que, de acuerdo con cifras dadas por la Comisión de Seguimiento a la Política Pública sobre Desplazamiento Forzado, en los Montes de María hay cerca de 100 mil potenciales reclamantes y hay alertas por la posibilidad de nuevos desplazados por cuenta de las bandas criminales, campesinos que, por orden de la Corte Constitucional, también deben ser tenidos en cuenta dentro de la política de restitución. Por ello, el escenario puede ser mucho peor y, en el escenario menos favorable, la restitución podría durar miles de años.

"Incluso adoptando supuestos desproporcionadamente favorables al proceso tal como está diseñado, y haciendo gala del dudoso 'optimismo' al que se ha hecho referencia. La restitución, en su modalidad actual, es cuento de nunca acabar", agrega el Observatorio. Esa entidad refiere que el problema no es la atención por parte de los funcionarios del Estado.

"En realidad, la atención de un caso cada diez días es un logro extraordinariamente bueno, mucho mejor de lo que se obtiene en una situación judicial estándar. El problema no radica ahí, sino en el hecho de que hay una cantidad enorme de víctimas, y que incluso esas tasas de atención resultan muy deficientes frente a la cantidad de personas que deben ser atendidas. El problema radica en el diseño".

Con este panorama, el Observatorio hace varias recomendaciones al Gobierno. Primero, "es urgente diseñar una política nacional contra el desplazamiento forzado. No se puede operar sobre la base de que el fenómeno simplemente desapareció". Algo que es evidente si se tiene en cuenta que el año pasado la Unidad de Víctimas recibió casi 10 mil denuncias por hechos perpetrados, al parecer, por las bandas criminales.

De la misma forma, dice el Observatorio, es "necesario reconsiderar la restitución predio a predio, y modular el principio de gradualidad con el de masificación. Es necesario retomar la política de restitución al primer lugar de la agenda en la política pública". El llamado del Observatorio se produce, precisamente, mientras en Cuba, el Gobierno y las Farc discuten sobre la posiblildad de unos acuerdos de paz en los que va a ser fundamental el tema agrario y, precisamente, lo que ocurra con la restitución de tierras.

Por ello, el Observatorio señala la necesidad de una serie de reformas –entre ellas un nuevo CONPES y una nueva partida presupuestal para esta política- para salvar la restitución. "Es fundamental hacer ajustes, ya que esta es una política extraordinariamente importante para el país y necesita ser preservada y desarrollada a toda costa".

Y concluye vehemente que "es muy importante prevenir las renuncias masivas a la fila, que disminuiría el problema de la congestión pero constituiría un fracaso monumental de la política".