El malestar de los canales públicos con Directv

Cuatro canales regionales siguen sin tener espacio en Directv. El operador privado aduce restricciones técnicas.

‘Monstruos en red’, programa producido por Canal 13 con Plaza Sésamo. / Cortesía Canal 13

A mediados de 2012, un par de meses después de que Canal Capital transmitiera en directo el concierto de Paul McCartney, numerosos suscriptores del operador privado Directv desataron una intensa campaña a través de cartas y redes sociales, pues la señal de la cadena pública de Bogotá no estaba llegando a sus televisores.

Entonces, en una carta dirigida el 23 de agosto al Ministerio de Tecnologías de la Información y la Comunicación, el presidente de Directv, Roque Lombardo, explicó que la empresa se encontraba realizando importantes inversiones en materia tecnológica y que dependía de la instalación de un nuevo satélite para cumplir con la Ley 680 de 2001, que obliga a los concesionarios de televisión por suscripción a emitir los canales nacionales de señal abierta.

“A partir del lanzamiento del nuevo satélite, hecho que prevemos se dará en 2014, iniciaremos la inclusión en nuestra parrilla de los canales regionales que cuenten con los estándares de digitalización y de audiencia requeridos”, aseguró Lombardo en la misiva.

 La campaña tuvo sus frutos. En noviembre de 2012, Directv abrió el canal 143 como espacio exclusivo para la cadena pública de Bogotá, gesto que entonces fue anunciado por el gerente de la cadena como “una victoria del ciudadano televidente... independientemente de las condiciones técnicas del operador”.

Lo que pocos saben es que otros cuatro canales de televisión pública regional han estado solicitando al operador privado desde la misma época que los incluya en su parrilla, para así llegar a los más de 750.000 hogares que en todo el país ven televisión a través de este satélite: Canal 13, cadena pública de Cundinamarca y otros siete departamentos del país; Tele Islas, de San Andrés; TV Regional de Oriente, en los Santanderes, y Telecafé, en Caldas, Quindío y Risaralda.

Aunque Directv está lejos de ser el operador con más suscriptores en el país, en Canal Capital reconocen que “permite la difusión hacia sectores de estratos altos que hoy no ven televisión por canales abiertos”. Según Hollman Morris, el impacto se ha sentido. Si bien la cadena no cuenta con cifras de rating (un servicio privado que ofrece la firma Ibope y que sería un lujo para un canal público), “los suscriptores de Directv escriben y nos felicitan, reportan sintonía en redes sociales y, además, por la capacidad del operador nos convertimos en un canal con alcance nacional”.

Pero el Canal 13 y las otras tres cadenas regionales no han contado con la misma suerte. En el último año, la gerencia de la cadena en la que participa el departamento de Cundinamarca ha invertido $7.000 millones en programación, incluyendo una coproducción con la productora Plaza Sésamo y otra con Disney Channel, dado el carácter juvenil que tiene su estrategia.

En Directv, sin embargo, el argumento de la restricción tecnológica se sostiene. Natalia Iregui, directora de relaciones institucionales de la compañía, explica que su satélite actual cuenta “con una restricción técnica de espacio que impide la inclusión de canales en la parrilla, pues a través de un único satélite se presta el servicio a toda la región de Latinoamércia (nueve países)”.

¿Por qué se pudo incluir a Canal Capital, pese a que entonces se esgrimían los mismos argumentos? Directv asegura que la cadena bogotana “ya estaba en la parrilla” (sus contenidos compartían espacio con otros), de tal manera que “reorganizó su ubicación” en ella.

Lennart Rodríguez, gerente de Canal 13, prefiere no meterse en la discusión técnica ni en la legal. Y, de hecho, asegura “reconocer las limitaciones técnicas del operador”. “Actualmente estamos negociando con Directv para comenzar a ingresar en sus parrillas algunos programas. Ellos quieren productos dedicados al público general, de entretenimiento, que además sean de calidad”, asegura.

Para Hollman Morris, la posición del concesionario privado es ilegal, y así lo hizo saber en noviembre de 2012 a través de un video institucional: “Independientemente de la situación técnica del operador, la ley es clara. Si no tiene las posibilidades técnicas, no puede operar en Colombia. Es así de sencillo”.

Iregui, por su lado, asegura que “tanto la ley como la regulación colombiana han reconocido la restricción técnica de Directv”.

Morris añade que la clave de su victoria radica “en haber renovado la oferta de Canal Capital, de tal manera que los ciudadanos lo demandarán”. Es muy probable que mientras no haya nuevo satélite, y frente al desgaste que implica llevar al operador a los tribunales, a Canal 13 y el resto de excluidos les toque ganarse su espacio con una oferta de calidad que obtenga el respaldo de los televidentes.

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