El mecanismo del “fast track”, motivo de la discordia

A pocas horas de que las Farc comiencen a concentrar sus tropas en las zonas veredales transitorias, la incertidumbre en torno al fast track y los hechos de violencia en contra de líderes sociales que se siguen presentando en el país enrarecen el ambiente y tienen prendidas las alarmas tanto en el Gobierno como en la misma guerrilla.

En varios trinos, el jefe de la delegación negociadora de las Farc en La Habana, Iván Márquez, expresó el malestar ante la demora del Gobierno en la presentación de la ley de amnistía y la concesión de indultos. “En las cámaras hubo refrendación del Acuerdo, pero pareciera que el Gobierno no estuviera muy convencido. Seguimos a la expectativa” y “Transcurrido Día D+2 de refrendación y entrada en vigor de Acuerdo Final, Gobierno aún no cumple con indultos ni presenta ley de amnistía”, escribió.

Incluso, en sus pronunciamientos el comandante guerrillero le hizo un llamado, sin nombrarla, a la Corte Constitucional, que aplazó para el 12 de diciembre su decisión frente a si habilita o no el fast track, mecanismo que agiliza el trámite de leyes y actos legislativos concernientes a la implementación de lo pactado: “Para sacar adelante la paz refrendada, no podemos avanzar con pasos vacilantes. Las ramas del poder deben marchar con eficiencia y sincronía”, enfatizó.

Precisamente, refiriéndose al fast track, el expresidente y senador del Centro Democrático Álvaro Uribe, en un video publicado también en Twitter, aseguró que dicho mecanismo fue “inventado” para favorecer directamente a las Farc y lo calificó de “abusivo”, pues desconoce la voluntad de los colombianos que el 2 de octubre le dijeron No al Acuerdo: “Lo inmediato de la paz no requiere el fast track. El Gobierno tiene facultades legales para ubicar y proteger a los integrantes de Farc. Están creando un precedente funesto para seguir abusando de la Constitución en perjuicio de la democracia y de sus valores esenciales”, dijo.

Por otra parte, en un comunicado, la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos expresó su preocupación por la violencia persistente en contra de las personas que ejercen la labor de defensa de los derechos humanos en el país: “Al 30 de noviembre, se monitoreó con varias fuentes en terreno 35 atentados y 52 homicidios en contra de líderes y lideresas (...) el primer Acuerdo de Paz se firmó el 26 de septiembre. Desde esa fecha hasta hoy, han ocurrido 13 de los 57 homicidios registrados en 2016”.

Y tras advertir que el vacío que ya dejan las Farc, aunado a la presencia de economías ilícitas, ha favorecido el surgimiento y expansión de todo tipo de criminalidad, le pidió al Estado colombiano garantizar la protección y seguridad de la población en general, incluyendo a los defensores, claves en la construcción y consolidación de la paz.