El poder del tacto

El gesto del abrazo libera hormonas que generan una sensación de plenitud y seguridad. Descubra el efecto de esta expresión.

El tacto favorece el desarrollo de la inteligencia en los niños, ayuda a superar miedos y previene el envejecimiento prematuro. / 123rf

Con los años los adultos mayores comienzan a perder de manera progresiva, aunque casi imperceptible para ellos, dos sentidos: el oído y la visión. Por lo general, sólo se dan cuenta cuando alguien les dice que están hablando demasiado fuerte, tienen que girar la cabeza para oír mejor o involuntariamente rompen algo, rayan el vehículo, cometen errores de digitación en el computador y sienten temor de conducir de noche, lo cual disfrazan con disculpas como el frío, la lluvia, el sereno y la inseguridad.

La pérdida del oído los comienza a aislar mientras que la de la visión los vuelve inseguros. A esto se suma un persistente y progresivo dolor de espalda, común después de los 70, cuando aparecen dolencias por cuenta de enfermedades degenerativas como la artrosis. El sentido de comunicación que les queda disponible es el tacto y por ello cuando transitan por la calle o salen a caminar casi siempre buscan ir de la mano de una persona cercana, para apoyarse en ella y sentir que tienen un soporte confiable, que están acompañados por alguien que les transmite cariño y seguridad.

El tacto, el hecho de tocar, no sólo es bueno, sino necesario. Investigaciones recientes concluyen que el contacto o la estimulación física —abrazos, tomarse de la mano, los masajes— es fundamental para el bienestar emocional de los bebés y para que los adultos mayores sigan conectados a un mundo amable.
El tacto terapéutico es reconocido como una herramienta esencial para la curación y forma parte del entrenamiento de enfermeras y terapistas en grandes centros médicos. Hipócrates decía que todos los médicos debían dominar el masaje corporal y hacérselo a sus pacientes, pues sirve para conectar e integrar partes del cuerpo que están aisladas.

El tacto contribuye a mitigar el dolor, la depresión y la ansiedad, además de aumentar el deseo de vivir del paciente. En los bebés prematuros logra conectarlos con el mundo y los ayuda a crecer sanos, felices y a desarrollarse sintiéndose amados. Los enfermos terminales, al recibir un masaje, reviven su esperanza de vida y logran recuperar la ilusión y alegría de disfrutar de lo poco que aún les queda. Algunos médicos y organizaciones han venido promoviendo el día del abrazo en las calles, entre desconocidos, como una terapia colectiva muy fácil de tomar y compartir.
La abrazoterapia

Para Lía Barbery, creadora de la abrazoterapia y autora del libro El lenguaje de los abrazos, el fundamento científico del poder terapéutico del abrazo se expresa naturalmente en el gesto de una madre cuando toma a su hijo y al igual que en el parto o cuando lo amamanta, su cerebro segrega oxitocina, conocida por ser la hormona del “apego”. El bebé se siente unido a ella y resguardado de todo peligro, lo cual le da confianza y seguridad.

El abrazo también activa en el cerebro la liberación de serotonina y dopamina, gracias a las que experimentamos una agradable sensación de bienestar, armonía y plenitud. Para Kathleen Keating, autora del libro La terapia del abrazo, las caricias y el tacto contribuyen no sólo a hacernos sentir bien, también favorecen el buen desarrollo de la inteligencia en los niños, ayudan a superar los miedos y previenen el envejecimiento prematuro.

El contacto físico del abrazo llena de energía tanto al que abraza como al que recibe el abrazo. El doctor David Spiegel, de la Universidad de Stanford en California, Estados Unidos, ha estudiado la correlación entre una mayor longevidad y el apoyo terapéutico grupal en mujeres con cáncer metastático de mama.

Según sus investigaciones, el abrazo como soporte afectivo mejora la calidad de vida y disminuye el dolor de muchas pacientes hasta un 50%, además a quienes se les proporcionaron varias alternativas de tacto, masajes corporales, abrazos y caricias vivieron el doble. Así que un abrazo para todos en este día en que queremos homenajear a nuestros padres.


* Psicólogo organizacional y consultor.

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