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hace 4 horas

El problema de contar a los pobres

Sin una metodología unificada para saber quiénes son los menos favorecidos, será más difícil diseñar políticas públicas para ayudarlos.

Si hay algo aún más complicado que reducir la pobreza, es ponerse de acuerdo sobre cómo medirla. Desde la ya tradicional e incompleta estrategia de encasillar como pobres a quienes sobreviven con menos de dos salarios mínimos y como personas en extrema pobreza a quienes lo hacen con sólo uno, existen muchas formas de calcular la tragedia y es cierto que algunos gobiernos se ven tentados a jugar con las cifras para mostrar mejores resultados de gestión.

Pero el populismo no siempre está del lado de quienes quieren encoger las cifras, sino que de vez en cuando aparece entre los miembros de oposición que buscan extenderlas para poner en evidencia las falencias de las políticas públicas del gobernante.

En Colombia el debate está que arde. El lunes, el vicepresidente Angelino Garzón salió a regañar a los técnicos de Planeación Nacional que aplican la nueva metodología para la medición de la pobreza en el país. Según Garzón, es absurdo pensar que un colombiano no es pobre porque gana más de 190 mil pesos al mes o vive en una familia que recibe más de 790 mil pesos en treinta días.

Pero especialistas como Alejandro Gaviria, decano de economía de la Universidad de los Andes, creen que lo que el vicepresidente está haciendo es “populismo barato”. Y Roberto Steiner, de Fedesarrollo, dice que es preocupante que la oposición al Gobierno esté por los lados de Vicepresidencia.

Más allá de los intereses políticos que muchos les achacan a las intervenciones de Garzón y de lo chocante que resulte pensar que una persona deba sobrevivir con mínimos recursos, lo que hizo Planeación no fue más que recalcular el número de pobres del país acudiendo a la medición recomendada por Naciones Unidas y conocida como el Índice de Pobreza Multidimensional, que ya es usado por la Iniciativa de Oxford sobre Pobreza y Desarrollo Humano (Ophi) porque “va más allá de un indicador de los ingresos familiares, por lo que ofrece una imagen multidimensional de los pobres”.

“Es como una lente de alta resolución que revela el amplio abanico de problemas a los que se enfrentan los hogares más pobres”, indicó Sabina Alkire, directora de la OPHI, citada por la BBC.

Pero más allá del debate sobre si se vive o no con $190.000 al mes, o del de quienes dicen que no es cierto que en el país existan dos millones de personas menos en condición de pobreza, como lo sugeriría el paso a la nueva medición, el desafío es enorme para el país. Según Naciones Unidas, la pobreza retrocedió del 55% en 2000 al 40% en 2010. Y Colombia se había comprometido a bajarla al 28,5%.