El pulso en Atlántico

Alejar para siempre el fantasma de la parapolítica y fortalecer la lucha contra las bacrim, sus principales retos.

Atlántico fue uno de los departamentos del país más golpeados por la alianza criminal que hasta hace unos años tejieron los barones políticos de la región con los grupos paramilitares. También hace parte de esa Colombia Caribe muchas veces olvidada desde el interior y a la cual todo el mundo llega prometiendo apoyo.

Por eso existe especial atención frente al proceso electoral que se gesta en la región para buscar al sucesor de Eduardo Verano de la Rosa, cuya gestión ha venido a significar un espacio de tranquilidad tras años de gobiernos sumidos en escándalos.

No parece claro por el momento quién tomará las riendas desde el primero de enero, pues las encuestas aún muestran muy parejos en favorabilidad a los candidatos punteros. Además, ninguno se acerca al 50% de respaldo. Los principales actores de esta contienda son Jaime Amín, Tito José Crissien y José Antonio Segebre.

Amín fue congresista y llega con la ventaja de ser respaldado por la maquinaria del Partido de la U, Cambio Radical y el Partido Conservador.

Crissien, quien se inscribió como independiente, fue secretario de Planeación de Alejandro Char entre 2003 y 2007. Conocer al monstruo desde adentro le ayuda bastante a su aspiración, como quiera que algunos de los programas que impulsó, son hoy reconocidos por los atlanticenses.

Y Segebre es del Partido Liberal, pero logró que lo apoye también el Partido Verde, asegurando que no existían diferencias entre ellos: “Representan los anhelos de la gente”, dijo.

El candidato liberal cuenta con el apoyo de muchos afectados por el invierno en el sur del Atlántico y además ha creado compromisos con el reconocimiento de los derechos y la participación de la mujer; la intención de instaurar, gradualmente, la educación gratuita; la creación del Observatorio Departamental de Justicia; el desarrollo de planes de convivencia que eviten la delincuencia juvenil, entre otros.

Sus propuestas han calado en los públicos alternativos que esperan cambios en materia social.

Todos los candidatos aseguran que posicionarán a Barranquilla y el Atlántico como una sociedad competitiva capaz de aprovechar el significado que puede tener, por ejemplo, el TLC en el proceso de reivindicación económica de la ciudad.

“Para aprovechar los beneficios que podrían venir con eso tenemos que hacer muchas cosas, como tener puertos eficientes, tener una gran infraestructura de servicios, educar a nuestros jóvenes, lo que se llama la mano de obra calificada, para asegurar los empleos que llegarían como consecuencia de un TLC y, por último, creemos importante fortalecer el sector agropecuario”, señala Segebre.

La parte candente de la campaña apenas empieza. Los atlanticenses no se pueden dar el lujo de equivocarse a la hora de elegir y por eso deben examinar con cuidado las propuestas de todos los candidatos y tener en cuenta sus antecedentes en votaciones anteriores. Claro, y no dejarse tentar por las ofertas de lechona, tamal y dinero a cambio de su voto.

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