El regreso de Gabriel García Márquez como columnista de El Espectador

En su primer texto justo escribió sobre quiénes reciben el premio Nobel de literatura.

El 11 de septiembre de 1980, El Espectador anunció el regreso de Gabriel García Márquez. Desde ese momento, el autor de Cien años de soledad retornó con una columna dominical que tuvo un notable éxito. En su primera intervención, paradójicamente García Márquez escribió sobre el fantasma del premio Nobel, recordando cómo en el que se concede a la literatura, muchos de los grandes escritores del siglo XX habían sido ausentes. Las columnas de García Márquez llegaron asociadas a un momento estelar del periódico. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 
Paradójicamente, fueron los años difíciles para el país por la aplicación del Estatuto de Seguridad de la era Turbay Ayala y la dura réplica de las guerrillas de las Farc, el Eln, el M-19 y el Epl, principalmente. También fue una época en la que el paramilitarismo dejó ver en lo que se iba a convertir: una máquina de barbarie sin límites. En ese contexto, el 25 de marzo de 1981, el país se vio sorprendido cuando García Márquez se asiló en la embajada de México en Bogotá por temor a ser detenido por las autoridades. (Lea: Así comenzó Gabo en El Espectador)
 
En sus excesos, el Estatuto de Seguridad había extendido sus pesquisas a varios intelectuales y el escritor no fue la excepción. “Volveré cuando se pruebe que contra mí no había nada”, observó García Márquez al dejar el país. Paradójicamente, un año después, a Gabriel García Márquez le fue concedido el premio Nobel de literatura. Lo recibió el 10 de diciembre de 1982, en una ceremonia que el periódico sueco Dajers Nyheten así calificó: “las cosas nunca más serán como antes en la Sala Azul del Ayuntamiento. No desde que García Márquez y sus amigos colombianos nos mostraron cómo debe hacerse una fiesta Nobel”. (Lea: Así fue el trabajo de Gabriel García Márquez en El Espectador)
últimas noticias