El regreso a El Espectador de Lucas y Eduardo Caballero Calderón

En la década de los 70, el caricaturista Héctor Osuna afirmó que el diario imprimía carácter.

La confrontación entre los medios de comunicación y el gobierno de Alfonso López se hizo cada vez más intensa. La postura de El Espectador fue respaldar sus avances en derechos civiles o incluso defender al gobierno ante la arremetida de los grupos guerrilleros, pero también tuvo momentos de crítica, que a la hora del balance final no le podían dar una calificación importante. “Colombia terminó insegura, ofendida y mal dirigida”, fue el comentario editorial para definir el mandato López. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 
Una gestión de gobierno que al final se vio empañada por dos momentos difíciles. El paro cívico del 14 de septiembre de 1977 y la caída de la miniconstituyente. Sobre el primer evento, fue el último capítulo de una larga confrontación entre los movimientos obreros y el gobierno. El 14 de septiembre, la pelea se dio en la calle entre las centrales obreras, los sectores populares y la Fuerza Pública. Todo quedó enmarcado para que el siguiente gobierno quedara habilitado para imponer la mano dura. 
 
En cuanto a la miniconstituyente, fue el programa bandera de la administración López para promover una reforma constitucional y modernizar las instituciones, en especial la justicia. Al final, la Corte Suprema de Justicia tumbó el acto legislativo que se tramitó en el Congreso por errores de forma. En medio de estos sucesos de último tiempo, se presentó el regreso a El Espectador de Lucas y Eduardo Caballero Calderón y su primo Enrique Caballero Escobar, porque encontraron en el diario la posibilidad de ahondar sus críticas sin que nadie les pidiera no hacerlo. 
 
En el ocaso de la era López Michelsen, se produjo la conmemoración de los 90 años de El Espectador, que llegó acompañada de novedades periodísticas. El lanzamiento de una edición especial para Antioquia y la costa Atlántica; y el nacimiento de La Revista del Jueves, una publicación a cargo de Gloria Luz Cano, con el apoyo de Clara Helena Cano, María Teresa del Castillo, María Clara Mendoza e Inés Hurtado. En el plano político y periodístico, El Espectador se preparaba para momentos difíciles. El caricaturista Héctor Osuna lo resumió en una caricatura donde afirmó que el diario imprimía carácter.