Geólogo que analizó suelos en Chirajará dice que caída del puente no fue por el terreno

Dice el geólogo Luis Alberto Arias López, quien estudió el cañón del Chirajara. Aclara que las características del terreno se conocían con anterioridad, por lo que tuvieron que prever alternativas. Cree que el problema está en el diseño o en la construcción.

Gustavo Torrijos

Cinco días han pasado desde el desplome del puente Chirajara, en la vía Bogotá-Villavicencio, y a la fecha nadie se atreve a jugársela por una hipótesis sobre la posible causa del colapso, que dejó nueve muertos y ocho heridos. La investigación, que apenas comienza, debe determinar si la falla estuvo en el diseño, en la construcción o en los materiales. Aunque la inestabilidad del terreno está en la baraja de opciones, en principio hay una voz autorizada que se anima a descartarla. (VEA: Cámaras registraron momento justo de la caída del puente de Chirajara)

Se trata del geólogo Luis Alberto Arias López, natural de Pácora (Caldas) y magíster desde 1983 en geología del cuaternario y geomorfología. Él tiene una amplia experiencia, ha estudiado suelos en las tres cordilleras y ha participado en varias obras, como el viaducto de Pereira. En este caso particular fue quien hizo el estudio geológico, geomorfológico y geotécnico de las fundaciones para el primer puente que se construyó en el sector de Chirajara, como parte del proyecto de la doble calzada de la vía Bogotá-Villavicencio. (LEA: Fiscalía descarta hipótesis de sismo en desplome de puente Chirajara)

La obra en la que participó está a 400 metros de la estructura que colapsó el pasado lunes. Conoce la zona y lo que esconde la montaña, razón por la cual se atreve a decir preliminarmente que, si bien el terreno es inestable, esa no sería la causa del colapso. Antes de seguir, una aclaración: en ingeniería, la fundación es la parte de la obra que transmite en forma adecuada las cargas de la estructura al suelo y brinda un sistema de apoyo estable. Para determinar las características y la profundidad a la que deben estar las bases de la construcción es preciso conocer cada detalle del terreno.  (VEA: ¿Quiénes son los responsables del colapso del puente de Chirajara?)

Esa tarea la desarrolló Arias López a finales de los 90, cuando trabajaba para Conconcreto. Fue en medio de su estudio que determinó las condiciones especiales en el cañón del Chirajara. “Desde el punto de vista estructural, el terreno tiene cosas delicadas, pues es bastante inestable. En la zona hay unas rocas débiles, que están verticalizadas, pero como ese cañón del Chirajara es tan profundo, de vertientes tan inclinadas, la descomprensión del terreno produce un fenómeno que se llama reptación en roca”, señaló. Fiscalía abre investigación por desplome del puente Chirajara, en la vía al Llano 

Según el diccionario de términos geográficos, la reptación es un tipo de corrimiento del suelo provocado por la inestabilidad de un talud y la gravedad. Se evidencia en ondulaciones del terreno. Este fenómeno normalmente es superficial y, según el experto, en la mayoría del país afecta máximo los primeros cinco metros de profundidad del terreno. “Las rocas del Chirajara son sedimentarias. La gravedad las va haciendo girar y, como las rocas no son un chicle, se empiezan a fracturar y a abrirse. Por lo general es un fenómeno superficial, pero en esa zona del incidente es muy profundo”, agregó Arias. (LEA:¿Por qué se cayó el puente Chirajara?)

Su concepto llevó en su momento al equipo de constructores del primer puente a modificar el diseño para garantizar su estabilidad. “El terreno es complejo. Es más, antes de hacer el estudio, los ingenieros tenían unos diseños, pero el análisis los obligó a cambiar la forma de adelantar la construcción. El puente es de casi 40 metros de altura e inicialmente tenían pensado una fundación de 20 metros de profundidad. Al conocer las características les tocó hacerla de 40 metros de profundidad para encontrar tierra firme”, explicó el geólogo.

Arias aclara que, si bien la vertiente es inestable y cualquier geólogo lo notaría fácilmente, eso no quiere decir que no se pueda hacer ninguna obra. “Hacerlo es un reto para la ingeniería, pero antes de diseñar y de construir una obra de tal inversión, magnitud y envergadura, tuvieron que tener en cuenta todos estos detalles y tomar medidas como fijar las columnas a mayor profundidad y mayor grosor, como lo hicimos con el otro puente. Por eso, por lo que vi y por lo que conozco, es poco probable que el colapso tuviera que ver con una falla en las fundaciones del puente. Es decir, no creo que hubiera fallado el terreno”, agrega el experto.  Puente en vía Bogotá - Villavicencio habría costado $75.000 millones 

“Aunque este tipo de particularidades del terreno podrían afectar las estructuras a largo plazo, empieza a dar señales con tiempo. La columna se hubiera inclinado y eso no ocurre de un momento a otro. Lo que vemos es que fue un colapso intempestivo y los cogió por sorpresa. Por eso, considero que no fue un problema de fundación. Eso sí, entendiendo que es una zona delicada, es claro que todo se tuvo en cuenta antes de empezar a construir”.

Arias considera que a los encargados de la investigación les quedará difícil decir que el colapso fue por culpa del terreno. Y se atreve a dar su hipótesis: “Diría que el problema pudo ser un conflicto entre el diseño o la construcción. Uno puede apreciar que es una obra esbelta, con una base angosta para la dimensión de la estructura que se estaba construyendo. Pero no puedo hablar con propiedad de esos detalles, porque soy geólogo y poco sé de estructuras”.

Y concluye: “A no ser que me esté equivocando y realmente los constructores no hubieran tenido en cuenta los estudios de suelos y no hubieran tomado las precauciones necesarias para la construcción de las fundaciones de esta obra. En ese caso, hubiera sido una irresponsabilidad haber avanzado con ese puente. Sea como sea, al final habrá un responsable en esta tragedia”.