En La Guajira también sufren los efectos del paso del huracán Iota

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Los habitantes de La Guajira siguen paliando los efectos del huracán Iota, una semana después de su paso por el Caribe. De los 14 municipios del departamento hay ocho con afectaciones que dejan más de 30 mil personas y por lo menos 8 mil familias damnificadas. Maicao, Uribia, El Molino, Villanueva y Distracción decretaron el estado de calamidad pública por cuenta de las constantes inundaciones tras el desbordamiento de varios arroyos. En total son 5.133 casas averiadas y siete destruidas, según datos suministrados por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo y Desastres (UNGRD).

En el municipio de Uribia, por ejemplo, el desbordamiento de los arroyos Chemarrain y Kutanamana, los principales de la zona, generaron inundaciones tanto en la zona urbana como en la rural. Por el momento hay 14.850 personas y 3.550 familias damnificadas, aunque el censo aún no está completo debido al mal estado de las vías de comunicación que unen el casco urbano con los corregimientos que están en la zona rural del municipio. Según Bonificación Henríquez, alcalde de Uribia, las lluvias han bajado en los últimos cuatro días, lo que ha permitido el envío de camiones con 750 mercados para llevarles a las comunidades de la Alta Guajira y de paso probar el estado de la vía.

“No ha sido un invierno común. Antes llovía, pero no se afectaban tanto las comunidades. Pero esto sí nos afectó bastante a nosotros y, sobre todo, a las rancherías. Se nos murieron los animales, y como la gente estaba sembrando, los cultivos también sufrieron”, dijo Sol Cambar, habitante del barrio Simón Bolívar, del municipio de Uribia.

Y es que las familias no solo se vieron afectadas por la destrucción de sus casas, sino que se perdieron 50 porcinos y 10 cabezas de ganado, que fueron arrastradas por las corrientes, según explicó William Armando Iguarán, coordinador de Gestión del Riesgo de La Guajira.

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“La mayoría de las casas acá son barro, entonces con tanta agua se corrió todo. Ahora algunas personas están construyendo nuevamente sus ranchos. Además, el techo se pudre por el material del cual está hecho”, aseguró Iris Cambar, autoridad tradicional de la comunidad de Puerto López, corregimiento de Uribia. En el municipio hay 1.130 casas afectadas y seis destruidas.

Sin embargo, el problema de las casas va más allá de las pérdidas materiales. “Hay casas en Uribia que todavía tienen agua en los patios. Estas personas deben alquilar motobombas para poder sacar el agua de allí, porque finalmente eso lo que trae son enfermedades como el paludismo y se terminan contagiando los niños y los de la tercera edad, y aún no les han atendido esa emergencia que muchos tienen”, aseguró David Rodríguez, autoridad tradicional del corregimiento de Irraipa, en el municipio de Uribia. “Acá no ha llegado nada de ayudas. Soy una mujer inválida y estoy aguantando picadas de zancudos, el patio encharcado. Pasándolo mal”, le dijo a El Espectador Sol Cambar.

En el municipio ya se están preparando para la llegada de nuevas ondas tropicales y la continuación de la temporada de lluvias, que según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), seguirá hasta final de año e incluso podría abarcar el principio de 2021. En estos días que las lluvias han dado tregua, comenzaron con la limpieza de los arroyos Chemarrain y Kutanamanaz, así como del sistema fluvial de alcantarillas con el objetivo de evitar los desbordamientos. “Con el paso de Eta las afectaciones no fueron tantas, porque ya el municipio había hecho estas tareas, pero con el Iota no hubo tiempo de hacer estas limpiezas y se nos llenó de agua. Por eso en estos momentos se está trabajando todos los días con la canalización de los arroyos para evitar estas inundaciones”, aseguró Henríquez.

Desde la Gobernación de La Guajira confirmaron una inversión de $244 millones para realizar una “descolmatación, canalización y rehabilitación hidráulica de los cauces afectados, para garantizar la adecuada evacuación de las aguas represadas” en todo el departamento. Además, está en curso un estudio junto con la Secretaría de Obras Departamental para “presentar un proyecto de intervención que garantice el flujo del agua sin ningún represamiento hasta el punto de descarga en el mar Caribe”. Estos trabajos se llevarán a cabo especialmente en el municipio de Uribia, sobre los arroyos antes mencionados, para evitar que estos sigan causando inundaciones cuando se presenten lluvias como las de la última semana.

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La falta de un censo total de damnificados no ha permitido que se atienda a todas las familias que están afectadas. “Trajeron 99 cajas para tres corregimientos, incluyendo Puerto López. Acá hay más de 300 familias y traer solo 33 cajas por corregimiento es traer problemas, porque se le da a uno y al otro no, y eso genera conflictos”, dijo Iris Cambar. Desde la Alcaldía aseguraron que siguen trabajando para poder llegar a un censo total para que todos los afectados reciban las ayudas que están llegando desde los gobiernos nacional, departamental y municipal, así como las donaciones que hicieron empresas como Cerrejón y Ecopetrol.

En municipios como Riohacha y Maicao hay más de 4 mil familias damnificadas y más de 3.500 casas que presentaron problemas en sus estructuras y terminaron averiadas. En la capital del departamento se inundaron y dañaron 500 hectáreas de sembrados y murieron por lo menos una decena de animales. Entre Riohacha y Maicao hay 200 km de vías afectadas, mientras que solo en el municipio de Uribia hay 800 km dañadas.

La muerte de los animales durante estas épocas genera afectación a la economía de La Guajira, pues el departamento aporta el 1,5 % de los bovinos y el 5,4 % del porcino en el país. Asimismo, con el sector de turismo atascado, debido a la pandemia por el coronavirus, los efectos del paso del huracán Iota dejan en jaque a una región que pide a gritos ayudas para levantarse.

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