En Lloró dicen que desmayos masivos son culpa de la Tabla Güija

En la mañana de este jueves, más de 24 jóvenes se desmayaron en la cancha del Colegio Agroecológico Atrato del municipio chocoano. La explicación de las autoridades es que el lunes “un muchacho de 11°grado jugó con la tabla güija”.

Jóvenes del Colegio Agroecológico Atrato de Lloró viven desde este jueves en la mañana una supuesta posesión diabólica, de acuerdo con Francy Salamandra Martínez, secretario General y de Gobierno del municipio chocoano. Hasta ahora, el número de afectados suma 24 estudiantes, entre 12 a 18 años, quienes en medio de las convulsiones intentan hacerse daño, hablan con voces ajenas y se llaman a sí mismos “el demonio”. Entre el centro de salud de la comunidad y dos iglesias (católica y evangélica) atienden la situación por medio de oraciones, suero y apoyo, a causa de la fuerza de los menores.

Todo empezó el lunes, “cuando un muchacho, estudiante de 11°grado, estuvo jugando con la tabla güija”, aseguró Salamandra. Hasta que hoy, durante la jornada escolar, algunos estudiantes del grado 8° a 11° empezaron a caerse uno por uno. El rector de la institución educativa envió a los afectados a sus hogares, pero los ataques se repitieron esta vez en otros jóvenes, quienes empezaron a golpearse. “Las convulsiones se daban cuando los niños que estaban bien se acercaban a los que estaban gritando. Ellos dicen que son el demonio con unas voces muy extrañas y se ríen, hasta voltean los ojos”, explicó el funcionario.

En este momento, 5 afectados continúan en el centro de salud, un menor y cuatro mujeres. El Espectador se comunicó con el alcalde de Lloró, Heneil Correa, quien se refirió al hecho como una “posesión del demonio”. Por otra parte, el secretario manifestó que “curas han controlado la situación, pero no descartamos que a las 7:00 p.m. lleguen más, porque uno de los niños dijo que a esa hora volvía el señor. Por el momento, cuando hacemos oración por ellos, empiezan a gritar que no les recen, que las almas les pertenecen y al calmarse, las niñas les dicen a sus mamás que no dejen que el demonio se las lleve.”