Enigmas del plagio exprés en el Caguán

Algunos participantes de un rally, interrumpido el viernes por las Farc, culpan al Estado por problemas de seguridad. Otros dicen que la organización ofreció unas garantías que no estaba en capacidad de cumplir.

Uno de los retenes del Ejército en San Vicente del Caguán. / David Campuzano - El Espectador

La retención efectuada el viernes pasado por guerrilleros de las Farc, cerca de San Vicente del Caguán, de una caravana de vehículos que se dirigía a Caño Cristales enfrentó a organizadores y participantes de un rally. Los primeros dicen que hubo cierta imprudencia por parte de algunos miembros de la caravana; los segundos consideran que faltó presencia de Ejército, como se había acordado.

En entrevista a Caracol Radio, Manolo, una de las víctimas de la retención que duró más de dos horas, aseguró que “los guerrilleros decían que ellos eran los dueños de esa zona. Nuestra conclusión es que esa zona del Caquetá es tierra de nadie y la zona de distensión revivió”.

Según Manolo, aunque existe la posibilidad de que las autoridades hubieran advertido al organizador del evento, Fernando Jaramillo Aguilera, del inminente riesgo que corrían al transitar por esa zona, “es imposible que 150 carros, donde había empresarios y grupos familiares, no transitaran por allí. Además, según los organizadores, el paseo iba tener acompañamiento de la Fuerza Pública, apoyo que no apareció”.

Sobre las declaraciones de Jaramillo Aguilera a Blu Radio, quien manifestó que la retención y posterior extorsión por parte de los guerrilleros de las Farc se debió a que uno de los conductores no detuvo inmediatamente el vehículo y chocó y averió, sin intención, la moto del cabecilla, alias Alexis, dijo que son “absolutamente falsas”, pues en realidad los subversivos perdieron el control de la moto mientras les apuntaban a los vehículos, y por fortuna sucedió así, de otro modo el resultado habría sido “fatal”.

Agregó que las personas que estaban a bordo de las cuatrimotos y no escucharon la señal de parada de los guerrilleros recibieron descargas de fusil, que no los impactaron.

Sobre el disparo que recibió en la mano Ómar Gómez, uno de los participantes, el organizador aclaró que “los señores de la guerrilla querían preguntar para dónde íbamos y un compañero, en medio de los nervios, no se detuvo y por eso le dispararon”.

Jaramillo manifestó además que los guerrilleros, quienes en principio pidieron las cédulas y los celulares de los integrantes de la caravana, al terminar la retención, y tras haber recibido una suma —que él calcula de manera imprecisa entre los diez y quince millones de pesos—, sólo recibieron dinero de quienes “quisieron y pudieron pagar”.

Sin embargo, Manolo asegura que los participantes del rally habrían pagado más de $60 millones por su liberación.

Édgar Perdomo, otro de los participantes, lamentó, en entrevista con RCN Radio, que el suceso se hubiera originado a escasos 20 kilómetros del Batallón Cazadores del Ejército en San Vicente del Caguán.

“Nos da tristeza lo que pasó. Estuvimos retenidos y eso no es justo con nosotros. Lo más increíble es que sabemos que a pocas horas, y a pocos kilómetros, existe una guarnición militar”.

El Ministro de defensa, Juan Carlos Pinzón, tildó a la guerrilla de “asalta caminos” y delincuentes comunes por estos hechos.

Mientras tanto, el presidente Juan Manuel Santos aseguró horas después que se fortalecerán las medidas de seguridad en la zona para los turistas.

 

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