Entre el demonio y San Francisco de Asís

En charla con quien alguna vez fuera su compañero de labores, el pastor Silva dice que Noticolor fue su fracaso más creativo.

Darío Silva hizo el tránsito del turbayismo a la teología sin romperse ni mancharse. En ambos oficios ha sacado cinco admirado. El suyo ha sido el caso de travestismo político-religioso más grande en la historia del país.

Tiene la lengua más brava —y elocuente— del oeste. En política —y ahora en la religión— es un completo encantador de serpientes.

Tal vez para la única prédica político-religiosa que le he escuchado se inspiró en Santiago 3.6, donde se lee que “la lengua es un fuego, un mundo de maldad”. (Gourmet-gourmant consumado, ama la lengua a la plancha).

Siempre hay lleno a reventar para escuchar sus homilías en las misas dominicales en su iglesia (nada de garaje). Es impecable en el hablar y en el vestir. El que le confecciona los trajes parece que le encimara la prosa.

El domingo que lo visité en su sancta sanctórum de la Iglesia Casa sobre la Roca, Silva Silva se dejó venir con una lúcida diatriba contra los que hablan mal del prójimo. Propuso “racionamiento de la energía eléctrica”, o sea, frenar la locuacidad. Tras graduarnos de “cotorras de Dios”, el memorioso de Tarqui, Huila, siguió adelante.

En ‘Lambicolor’, el noticiero que condujo en tiempos de su gurú el expresidente Turbay Ayala, los colombianos lo amábamos y lo detestábamos miti-miti. El sentimiento dependía del espectro político desde el cual le miráramos accionar su famoso bolígrafo con el estribillo que hizo famoso: “Y ya para terminar…”.

Lo escuché esa vez y tiré la toalla. Regresé corriendo a mi precaria fe de carbonero. No quería incurrir en transfuguismo teológico a estas alturas de mi escepticismo. Mi madre me admite ateo, no “voltiarepas”.

El combativo opita, de signo cáncer, se proclama modelo 1938 (nació el 27 de junio, día de la Virgen del Perpetuo Socorro, para los regalos). O sea que es Ford 3 patadas, contemporáneo de la II Guerra Mundial y del ascenso al poder del general Franco.

No sólo utiliza el español. También se luce con el inglés del “imperio americano”. Vive con un pie aquí y otro en USA, donde sabe entonar fluidamente “barras y estrellas para siempre”.

Cuando cometía poesía como integrante del grupo de los “Papelípolas”, en Neiva, se definió “exacto al Demonio y a Francisco de Asís”. Su periplo de “sandemonio” anda narrado en el libro El hombre que volvió del infierno. No perderán el tiempo devorándolo.

Fue solterón de rueda suelta. Ahora se reconoce como el bebé de Esther Lucía, su mujer, quien se lo arrebató al “mundo” y lo puso a lucir el traje de luces de Pastor. “Me atacan porque Dios me ama mucho”, le oí decir. Hasta el momento Dios no lo ha rectificado.

Entrevisté a mi antiguo compañero de labores en TV Sucesos RCN de Alberto Acosta, donde compartía quincena y set con Gloria Valencia de Castaño, Virginia Vallejo, Jaime Sanín Echeverri, Yamid Amat, Mario Franco Ruiz, Amparito Pérez, Sonia Gómez, Ignacio Ramírez, César Fernández, a quien reclutó para su causa religiosa.

El converso Silva presentaba a medianoche su docto y original segmento “Lo que ayer fue noticia hoy es historia”, ante una mínima y somnolienta teleaudiencia:

¿Primer recuerdo que tiene de niño?

Mi abuelo a caballo.

¿De qué material están hechos los opitas como usted?

Autenticidad.

¿Quién lo metió en el camino del Galileo?

Esther Lucía Ángel fue mi “ángel”.

¿Una prueba de la existencia de Dios?

Que usted y yo estamos dialogando.

¿Y si de pronto Dios no existiera?

Usted y yo no estaríamos dialogando.

¿No es muy complicado el celibato para quienes lo practican?

Pregúnteles a ellos.

¿Mejor consejo que ha oído?

En boca cerrada no entran moscas.

¿Mejor consejo que ha dado?

Ninguno.

¿Propósito que siempre se ha hecho y que no ha cumplido?

Publicar mi libro de versos.

¿Cosas que se le han quedado entre el tintero?

Respuestas a insultos.

¿De qué le gustaría morir?

De vida natural.

¿Cree en el más allá?

Sí, allá nos vemos.

¿Qué piensa del más acá?

Que es mejor estar allá.

¿Fue traumático el tránsito del turbayismo a la teología?

Sólo cambié el corbatín por la cruz.

¿Qué rescata de su viejo turbayismo?

El sentido de la lealtad.

¿Qué significó Noticolor para el periodismo?

Un salto en garrocha.

¿Cuando Klim hablaba de ‘Lambicolor’, se le dañaba el opíparo almuerzo?

No, se me condimentaba.

¿La mejor herencia que le dejó el doctor Turbay?

Ser amigo de los amigos.

¿Sigue firme en su devoción por el presidente Santos por el que votó?

Los evangélicos no rendimos culto a los santos. A Juan Manuel le dí mi voto sin ser su devoto.

Si cambiara de profesión, ¿cuál le gustaría ejercer?

Ya pasé de pe a pa, de periodista a pastor.

¿Mientras más conoce a los hombres (o a las mujeres) más quiere a su mascota?

No, mi mascota más me quiere a mí.

¿Qué ha aprendido de su perro (o gato)?

Dulcinea, mi perra, me ha enseñado a obedecer. Ella es el amo.

¿Objetos que siempre lleva consigo?

La cédula, la tarjeta de crédito y, por supuesto, ¡el bolígrafo!

¿Le ha pasado algo que le cambió la vida?

Sí, el encuentro con Jesús.

¿Está preparado para envejecer?

Ya empecé a envejecer sin estar preparado.

¿La virtud y el defecto que le gustaría tener?

La virtud, la perfección. En ella el defecto no cabe.

¿El fracaso más creativo que ha tenido?

Noticolor.

¿Lo que más le gusta regalar?

Abrazos.

¿Lo que detesta que le regalen?

Pachulíes.

¿Qué día de la semana le gusta más?

El domingo, día del Señor.

¿Con qué amigo o amiga de infancia le gustaría reencontrarse?

Con Tutú, que me enseñó a jugar al yoyo.

¿Libro que desearía haber escrito?

La Epístola a los Romanos.

¿Disfruta a cabalidad de lo que tiene?

Absolutamente.

¿Sigue a pie juntillas las sugerencias de su horóscopo?

Gracias a Dios el horóscopo es pura paja, porque mi signo produce Cáncer.

¿Es más lo que sabe o lo que desconoce de usted?

¡Quién sabe!

¿La habilidad manual que le gustaría tener?

Aprender a firmar cheques.

¿Persona que más admira?

Un carpintero de Nazareth.

¿Sigue con el tic-obsesión de colocar las cosas en su lugar?

Sí, y a las personas también. Usted verá...

¿Casa sobre la Roca le borró su viejo sentido del humor o todo lo contrario?

O todo lo contrario.

¿En quién le gustaría reencarnar?

Como la reencarnación no existe, prefiero seguir siendo yo mismo.

¿Se sometería al detector de mentiras?

La verdad es que tal vez quién sabe.

De los años que tiene, ¿cuál le ha gustado más?

Yo también tuve 20 años.

¿Su plato favorito?

Lengua a la plancha.

¿Se sale fácilmente de casillas?

¿Y usted qué opina?

¿De qué se arrepiente?

De no haberme arrepentido lo suficiente.

¿Primer libro que leyó?

La vuelta al mundo en ochenta días.

¿Libro que está leyendo?

La Biblia.

¿Quién le gustaría haber sido?

Adán antes de la caída.

¿Qué es un amigo?

El espejo del alma.

¿Persona que más ha influido en usted?

El Espíritu Santo.

¿Qué le gustaría olvidar?

La amnesia.

¿Por qué desea que lo recuerden?

Por ser yo.

Un ministro del Evangelio

El pastor Darío Silva Silva, quien actualmente preside la iglesia Casa sobre la Roca, marcó una época en el periodismo colombiano como director del noticiero Noticolor, al que sus detractores jocosamente denominaron “Lambicolor” por sus continuas alabanzas al gobernante del momento, el presidente Julio César Turbay Ayala.

Las normas de la época en materia de telecomunicaciones permitían que los sectores políticos tuvieran su propio espacio de opinión. Uno de ellos fue Noticolor, codirigido por Silva, que había acompañado la campaña presidencial de su jefe político.

Silva, un predicador de alto turmequé, hizo en 1984 su tránsito de los medios masivos de comunicación a los púlpitos. En su ejercicio periodístico, además de Noticolor, este ministro del Evangelio también estuvo vinculado a RTI, fue comentarista de Radiosucesos RCN y fungió como jefe de investigaciones periodísticas de la revista Cromos.

Silva dice que “el único medio de comunicación entre el cielo y la tierra es la oración, una autopista de dos carriles: por uno suben mis peticiones, por otro bajan las bendiciones”.