La erosión mengua el litoral

Tras la tragedia de Salgar (Antioquia),donde el 18 de mayo murieron 94 personas por la creciente de una quebrada que arrasó todo a su paso, El Espectador recorrió tres zonas afectadas por desastres naturales.

En las playas de Palmarito, Atlántico, las olas llegan hasta las cabañas. / Nelson Rangel Buitrago

Conclusión: es urgente la reubicación de barrios y la generación de conciencia ambiental para evitar nuevas catástrofes.
“El mar nos ha quitado en menos de un mes cerca de 50 metros de playa”, afirma Fidel Castro (43 años), homónimo del expresidente cubano y mesero en la caseta Mar de Plata. Trabaja desde hace 22 años en Puerto Colombia, Atlántico, y es testigo de cómo el mar está acabando con la ribera. Como la vez que 12 caseteros que estaban al costado derecho del muelle, del que apenas quedan tres pedazos, lo perdieron todo por culpa de la erosión que afecta ocho departamentos del Caribe colombiano.

El 49% de la línea de costa de esta región, que mide 2.445 kilómetros, tiene problemas de erosión, revela un informe del Grupo de Geología, Geofísica y Procesos Litorales de la Universidad del Atlántico, que estudió el fenómeno entre 1983 y noviembre de 2014 y que, según Nelson Rangel Buitrago, geólogo y catedrático que hizo parte de la investigación, no es más que la “pérdida parcial o definitiva de material sedimentario que está sobre una playa”.

“Desde 2008 nos están diciendo que estamos en zona de alto riesgo. Pero ni la Alcaldía ni la Gobernación nos han reubicado”, cuenta, mientras tanto, Castro, que lleva un plato lleno de patacones a una familia de turistas que está en una de las 10 cabañas de Mar de Plata.

El 52% de la línea costera del Atlántico, que tiene una extensión de 71 kilómetros, se ha erosionado. En Magdalena la cifra es de casi 80%, en La Guajira de 44% y en Bolívar llega a 42%. El informe también revela que hay partes que han perdido más de 1,5 metros de costa al año, sin que las autoridades (municipales y ambientales) hayan hecho algo al respecto. La erosión costera se ha incrementado en los últimos 20 años y los departamentos de Antioquia y Magdalena son los más afectados. Es como si el mar se hubiese propuesto menguar parte del Caribe colombiano, según Constanza Ricaurte, coordinadora del programa Geociencias Marinas y Costeras del Invemar.

Castro, que se la pasa todo el día caminando de un lado a otro, cuenta que en Puerto Colombia había 22 caseteros, pero que por la erosión hoy sólo trabajan ocho. “La mayoría de los porteños (gentilicio del municipio) que vivían del turismo se quedaron sin empleo luego de que el mar acabara con parte de la playa”. Pero el gobernador del Atlántico, José Antonio Segebre, afirmó en un artículo publicado en El Heraldo que el proyecto de estabilización de las playas del departamento va en 40% y que no sólo beneficiará a este municipio, sino también a las playas de El Country. “Se invertirán $6.800 millones para la construcción de barreras de protección cerca al muelle y $7.000 millones para ubicar dos espolones en el sector de las playas del casco viejo del pueblo”. Se espera que las obras estén listas antes de que termine su mandato.

El ascenso en el nivel del mar (cerca de 6 milímetros al año), el fuerte oleaje producido por tormentas tropicales y huracanes, el sedimento que va a parar a más de 3.000 metros de profundidad y algunas obras de protección costera, como la construcción de espolones, son parte de los factores que causan la erosión. Y en esta región del país ocurren todos al mismo tiempo, según Rangel.

“Lo peor que está pasando es que hay miles de familias asentadas cerca de estas playas y deben ser reubicadas con urgencia, como los habitantes del barrio José Antonio Galán, de Riohacha; los del Minuto de Dios, en el municipio de Arboletes (Antioquia), y los de Tierra Bomba, una isla de Cartagena”, afirma Ricaurte.