Estas eran las noticias del 15 de diciembre de 1986

Virgilio Barco decidió firmar una ley inexistente para salvar la caída de la ley aprobatoria del Tratado de Extradición.

La decisión del presidente Virgilio Barco de firmar una ley inexistente para salvar el escollo de la caída de la ley aprobatoria del Tratado de Extradición, calmó las aguas internas de la política y las internacionales por las presiones de Estados Unidos. El Espectador la respaldó bajo la consideración de que el revés jurídico en la Corte Suprema no era más que una victoria del narcotráfico y sus presiones a la justicia. “Deben estar envalentonados los grandes capos y sus sicarios”, manifestó el diario en posición editorial. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 
En apoyo de lo sucedido, el senador conservador Carlos Martínez Simahan, presentó ponencia negativa al proyecto de ley que semanas atrás había planteado el también senador, Jorge Ramón Elías Nader, pretendiendo la prohibición de la extradición de colombianos a terceros países. A pesar de la controversia política y la oposición, en la lucha contra el narcotráfico ya no existían diferencias. Con la intervención del senador Martínez se le cerró el paso a un nuevo intento por neutralizar la extradición. (Vea qué pasaba en Colombia 100 dias antes de que asesinaran a Guillermo Cano)
 
En medio de debate, a su regreso del exterior donde había pasado varios días, el presidente del Consejo de Estado, magistrado Samuel Buitrago manifestó su rechazo a las críticas que habían sido formuladas en su contra por plantear observaciones frente a la inutilidad que, en su criterio, significaba la guerra antidrogas. “En ese país no se puede opinar, a pesar de que todo el mundo defiende la supuesta libertad de expresión”, agregó el jurista, quien calificó como  una actitud farisaica de quienes no se atrevían a decir en público lo que pensaban en privado.