Estudio revela el impacto psicosocial de la guerra en los niños

La investigación fue realizada por la Universidad de la Sabana con 1.666 menores de edad, de los cuales 978 fueron víctimas. Las secuelas del conflicto armado, explica el informe, no son solo personales, sino también sociales.

/ Foto: Archivo

Alteraciones del pensamiento, paranoia, ansiedad, depresión, problemas sociales. Esos son algunos de los efectos que el conflicto armado colombiano en niños que son víctimas directas. Así lo reveló un estudio de la Universidad de La Sabana en el que se evaluó a 1.666 menores entre los 8 y los 18 años. Según la investigación, los más afectados son los jóvenes entre 13 y 18 años.

De los 1.666 menores que hicieron parte de la investigación, 978 (521 niños y 457 niñas) fueron víctimas. Los hechos por los que más fueron victimizados son: desplazamiento, desvinculación de grupos armados ilegales, pérdida (por asesinato o desaparición) de ambos padres, minas antipersonales, abuso sexual y secuestro.

Estos hechos, demostró el informe, dejan fuertes secuelas en los niños tanto en el ámbito social como personal. Así pues, esta victimización tiene como resultado que los menores tengan alteraciones del pensamiento, retraimiento, ansiedad y depresión, problemas de conducta, problemas sociales y problemas de atención y concentración.

Algunos de los departamentos donde más se han presentado los hechos victimizantes que afectan la estabilidad psicológica de miles de niños colombianos son: Antioquia, Nariño, Bolívar, Chocó, Valle del Cauca, Magdalena, Guaviare, Vaupés, entre otros.

Pero así como los niños sufren graves afectaciones psicosociales por el conflicto armado colombiano, según el estudio de la Universidad de La Sabana, los menores tienen más facilidad para recuperarse, aunque es un proceso que dura en promedio dos años.

De acuerdo a la experta en trauma y resiliencia de niños víctimas del conflicto armado palestino – israelí, Nira Kaplansky, “el 90% se recupera por sí mismo con el tiempo, siempre y cuando el conflicto se haya resuelto o pasado a planos diplomáticos. Solo el 10% queda con síntomas que necesitan intervención psicológica. Por su imaginación disminuyen la sensación de impotencia y amenaza”.

La investigación fue realizada en conjunto por la Universidad de La Sabana con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), UNICEF y la Embajada de Suecia. Este estudio se realizó en el marco del VI Congreso Internacional de Pedagogía e Infancia: Construcción de Paz desde la Primera Infancia.

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