“Con la firma del acuerdo de paz, el gran reto para el país está en el campo”

Jorge H. Maldonado, investigador experto en economía agrícola habla de factores claves para propiciar el desarrollo del agro en Colombia.

Archivo El Espectador

Jorge H. Maldonado es Ph.D en Economía Agrícola, Ambiental y del Desarrollo de la Universidad Estatal de Ohio. Además es Zootecnista de la Universidad Nacional de Colombia y ha encabezado diversos proyectos sobre la implementación de los recursos naturales, siendo ponente y conferencista en diversos eventos académicos a nivel internacional.  En diálogo con El Espectador señaló que “el agro colombiano tiene una multiplicidad de factores que no han sido tenido en cuenta a la hora reflexionar sobre el mismo. La innovación tecnológica y el cambio climático son factores a tener en cuenta si se quiere un agro prospero”.

1. Si tuviera que elegir entre todos los problemas que tiene el campo colombiano. ¿Cuál sería para usted el que necesita mayor atención?
Indiscutiblemente, la pobreza. Nuestros campesinos son en general muy pobres y enfrentan unas condiciones difíciles todos los días, lo que limita sus posibilidades de desarrollarse y de vivir dignamente. Junto con el problema de la pobreza, está el tema del acceso a tierras y a otros activos, y las limitadas oportunidades de los campesinos para desarrollar sus capacidades. La excesiva inequidad en la tenencia de la tierra solo es una dimensión del acceso desequilibrado a activos y oportunidades. Y este acceso se reduce aún más en presencia de quizá la peor de las plagas de este país: la corrupción.

2. ¿Cuáles son las transformaciones que debe hacer el gobierno colombiano para sacar al campo colombiano de la situación de pobreza en la que se encuentra?
El campo se debe ver de forma integral, es decir, no podemos concentrar los esfuerzos únicamente en la actividad agropecuaria. El sector rural incluye muchos otros sectores que no se han tenido en cuenta. Por ejemplo, quizá uno de los temas más relevantes que se debe atender en el campo es su papel en la provisión de servicios ecosistémicos, base del desarrollo económico. Servicios como la provisión hídrica, tanto para riego agrícola como para consumo directo en el campo y en las ciudades, la biodiversidad, con su potencial presente y futuro, los bosques y la captura de carbono, para enfrentar el cambio climático, y el turismo, ecoturismo y agroturismo, entre varios más, constituyen un paquete de opciones que hemos marginado en la agenda de desarrollo del país. Reconocer el papel de los servicios ecosistémicos en garantizar el desarrollo sostenible implica empezar a darle al sector rural su debida importancia.

Si el gobierno entiende ese carácter integral del campo y además concentra esfuerzos en dotar al campo de bienes y servicios públicos (como carreteras, acueductos o electricidad) y en proveer a sus habitantes de oportunidades que fortalezcan sus capacidades (acceso a educación, a salud, a servicios financieros), se podría reducir la pobreza de forma más efectiva que dando subsidios a la actividad agropecuaria.

3. ¿Por qué cada vez más los campesinos emigran a las ciudades?
La brecha de pobreza entre el campo y las ciudades cada vez es mayor; mientras en las zonas urbanas se han reducido notoriamente la pobreza y la pobreza extrema, en el campo esa tarea no ha sido tan efectiva. Sin oportunidades y sin acceso a educación, salud o empleo, y con problemas de seguridad y exposición a grupos armados, a las fuerzas del narcotráfico y siendo víctimas de la corrupción, que impide que lleguen los recursos a donde deben llegar, para muchos habitantes de las zonas rurales es preferible migrar a las ciudades donde, incluso en condiciones difíciles, encuentran más oportunidades que en el campo.

4. ¿La apuesta actual de restitución de tierras ha logrado contribuir a la justicia y el desarrollo del agro colombiano?
La idea de la restitución de tierras es buena y necesaria como una herramienta para tratar de reducir la asombrosa inequidad en la tenencia de la tierra, que si antes era extrema, con el conflicto alcanzó niveles absurdos. Desafortunadamente, existe debilidad institucional y hay muchas trabas que –como lo ha mostrado la Contraloría- hacen muy lento el proceso; además, prevalecen fuerzas tanto legales como ilegales que no están interesadas en que se logre una restitución de tierras efectiva. En esas condiciones, actualmente no se puede hablar de contribución de esta apuesta a la justicia y al desarrollo rural. El siguiente gobierno debe buscar formas de darle más músculo a este proceso.

5. ¿Qué medidas se deberían implementar en el campo colombiano para prepararse en una eventual firma del acuerdo de paz?
Con la firma del acuerdo de paz, el gran reto para el país está en el campo. Tres grandes medidas deberían considerarse: Primero, fortalecer el proceso de restitución de forma que se logren sus metas de una forma eficiente y efectiva. A la vez, este proceso debe ser visto como el primer paso en la tarea de reducir la inequidad en la tenencia de tierras en el país. Segundo, dar al sector rural las condiciones de seguridad adecuadas para evitar el surgimiento de nuevos grupos armados (como ocurrió con las bacrim). Tercero, dotar al campo de infraestructura para que el Estado haga presencia permanente a través de servicios de educación, de salud, de comunicaciones, de asistencia técnica, que generen oportunidades para el desarrollo del campo. Solo a través de ofrecer oportunidades de desarrollo a todos los habitantes en el campo la paz será duradera y efectiva.

Temas relacionados