Fundación, después del horror

Cuatro menores y un adulto continúan hospitalizados en Barranquilla y Santa Marta.

Bus incinerado en una vía del Magdalena transportaba a más de 50 niños. / AFP

El 4 de junio Rosiris Hernández y Humberto Otero se casarían por primera vez, luego de tener siete hijos y pasar más de 20 años juntos. Planeaban hacerlo en la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, a donde ella asistía fervorosamente hasta aquel trágico 18 de mayo, día en que se incendió un bus con más de 50 niños a bordo y dejó un saldo de 33 víctimas mortales. Desde entonces Rosiris está hospitalizada en la Clínica Reina Catalina de Barranquilla, en donde su estado de salud continúa delicado.

En la sala de espera del centro hospitalario está su hija mayor, Yeraldine Otero, de 21 años. Ella espera paciente a que su mamá se recupere para volver a Fundación (Magdalena) a rehacer sus vidas, aunque su hermana Yelena y otros seis miembros de la familia hayan muerto hace 31 días, y el menor de sus hermanos, John Carlos, de 9 años, siga en el Hospital Fernando Troconis de Santa Marta.

Hoy hace un mes 33 niños murieron calcinados dentro de una buseta que los transportaba a sus casas luego de asistir a la escuela dominical de la Iglesia Pentecostal Unida de Colombia, que está a pocas cuadras del sector conocido como Luna Roja, lugar en donde ocurrió la tragedia. El vehículo, que no tenía SOAT ni revisión técnico-mecánica, estalló un domingo al mediodía.

Sólo hasta hace 15 días Rosiris empezó a mover los pies y a abrir los ojos. Yeraldine cuenta que a veces la encuentra llorando sin poder decir una sola palabra y con las lágrimas sobre su frágil rostro. “Y eso que todavía no le hemos contado que murió Yelena”.

Los preparativos de la boda comenzaron en enero, cuando los hermanos Otero Hernández empezaron a ahorrar para comprar las argollas. Según Alma Solano, secretaria de Salud de Barranquilla, Rosiris presenta un 35% de quemaduras en su cuerpo, y quemadura pulmonar por inhalación de humo.

De los heridos que permanecían bajo observación médica, fueron dados de alta las hermanas María Fernanda y Silvana Molano, de 8 y 6 años de edad respectivamente; Sileni Morales (10), Brayan Salcedo Villalba (5) y Josefa Ortiz (49), esposa de Manuel Salvador Ibarra, miembro de la iglesia que junto con Jaime Gutiérrez, conductor del bus que se prendió en llamas, está recluido en la cárcel Modelo de la capital del Atlántico.

Sandra Castañeda, secretaria de Salud del Magdalena, dice que en el Fernando Troconis de Santa Marta continúan hospitalizados Danna Pava (8), Sergio Luis Bonet (7), Scarlett Daza (8) y John Carlos Otero, que —según su hermana— podría ser dado de alta el miércoles 25 de junio. Mientras tanto Rosiris permanece en la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Reina Catalina de Barranquilla. Es la paciente que más está delicada de los cinco heridos.

En la tragedia de Fundación murieron 33 niños. Antonio José Pabón y Dianis Lorena Tapia fallecieron en la red hospitalaria Camino Adelita de Char, luego de varios días del trágico accidente, tras presentar complicaciones en diferentes órganos del cuerpo.

El abogado de Manuel Salvador Ibarra (supuesto responsable de la tragedia), Diego Duque, confía en que se reconsidere la imputación de cargos de homicidio simple a doloso. “La Fiscalía tiene cuatro meses para presentar el escrito de acusación”.

El 18 de mayo de 2014 será recordado como el día del horror, la fecha en que los colombianos supieron que había un pueblo en el Magdalena llamado Fundación, el lugar en donde ocurrió la tragedia más grande de la región Caribe en los últimos años.

 

@JesusFragozo

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