La Guajira, en paro cívico

Con una protesta indefinida que arrancó a la media noche, pobladores de ese departamento exigen la presencia del presidente Santos para buscar soluciones de fondo a la escasez de alimentos y de agua potable.

La Wayúu es una de las comunidades más afectadas por la sequía y la falta de alimentos en La Guajira./ Óscar Pérez

“Paro sí hay y es irreversible”. Con estas palabras Felipe Rodríguez, presidente del comité cívico de Dignidad por La Guajira, le advirtió al Gobierno Nacional que a partir de las cero horas de este lunes, ganaderos, campesinos, indígenas, estudiantes, trabajadores del Cerrejón, maestros, amas de casa y afrodescendientes, protestarán indefinidamente por las precarias condiciones de vida que afrontan.

La falta de agua en el Caribe colombiano, que perjudica en su mayoría a las comunidades de la Alta Guajira (en especial a los indígenas wayúus), fue el detonante de esta decisión. Sin embargo a ésta se suman otras razones que generan molestias e inconformidades en los lugareños.

La reorientación de la actividad productiva del departamento hacia la minería, junto con la desaparición de la agricultura, el limitado acceso a servicios como agua, luz y gas, el impacto ambiental que genera la extracción de minerales, rebosaron la copa de la comunidad.

Y es que la ausencia del Estado colombiano en esa región es histórica. En la segunda década del siglo XXI la cobertura de agua potable en esa zona del país es de apenas un 70%, mientras que en alcantarillados llega al 38%, “es decir que el 62% de los guajiros hace sus necesidades aún al aire libre o en letrinas. Ésto es una cosa que es vergonzosa en una región con tantos recursos”, dijo Rodríguez.

La crisis es tan profunda que los niños guajiros están muriendo de hambre. Datos de la Defensoría del Pueblo revelan que 37.000 niños de Manaure, Riohacha y Uribia, padecen de desnutrición, razón por la que en 2013 murieron 23 menores y en lo corrido de este año la cifra asciende a 15.

Los ganaderos también sufren los rigores de la crisis. Trabajadores del sector han denunciado la muerte de 7.000 cabezas de ganado durante 2014.
Ante ese crudo panorama no faltan los cuestionamientos al Gobierno central. “El presidente (Juan Manuel Santos) hace unos anuncios que se quedan en promesas. En puro tilín, tilín, y nada de nada. Ese es el problema de este Gobierno. Santos viene acá y monta unos proyectos que no consulta con nadie y no atienden a la realidad de La Guajira”, insiste Rodríguez.

La comunidad aún se pregunta qué pasó con la promesa de la construcción de la represa del río Ranchería y el acueducto subregional. “El Gobierno no ha asignado las partidas para estas obras”, dice el líder del paro.

Frente a estas críticas, el ministro de vivienda, Luis Felipe Henao, asegura que mientras hasta el 2010 se invertían desde el plan departamental de agua $10 mil millones en acueductos, ahora la cifra supera lo $140 mil millones. “El problema de La Guajira es estructural y lleva muchas décadas solucinarlo porque no se ha invertido. El departamento del César con componentes geográficos parecidos a los de La Guajira tiene mejor infraestructura”.

El presidente de Dignidad por La Guajira y vocero de la comunidad en este paro cívico exige la conformación de una mesa única en la que esté el presidente Santos con sus ministros para buscar soluciones de fondo a la crisis. “Tenemos las puertas del diálogo abiertas al Gobierno, pero necesitamos gente con capacidad de decisión, no funcionarios de tercera”, advierte.

Mientras tanto, la apuesta urgente del Gobierno para mitigar la crisis está en la perforación de cien pozos de agua subterránea. Solo el pozo de Uribia, que se espera entre en funcionamiento en dos meses, beneficiará a 50 mil habitantes, quienes por estos días se abastecen del líquido a través de carrotanques enviados por orden de Santos.

La construcción de cada pozo puede tardar hasta cuatro meses, más otros dos para la conexión con la planta de tratamiento y con el acueducto. Si se tiene en cuenta que el costo por pozo promedia los $1.000 millones, eso significa que la inversión global será de cerca de $100 mil millones.

Sumado a lo anterior, el presidente de la República, durante su visita a ese departamento el pasado viernes aseguró, que esta semana se importarán alimentos desde Venezuela para la población wayúu de la Alta Guajira “para que la situación empiece a normalizarse”.

El gobernador del departamento, José María Ballesteros, conversó con los líderes del paro para evitar que se llevara a cabo, pero los acercamientos fracasaron. “Les pedí un compás de espera (a los líderes del paro) para buscar una respuesta del Gobierno, pero ante la respuesta negativa nos reunimos las autoridades para prevenir cualquier hecho delictivo que altere el orden público”.

A la escasez de agua y al acceso restringido a los servicios públicos, se sumó el anuncio del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, sobre el cierre de la frontera durante 30 días, entre las 10 p.m. y las 5 a.m., para frenar el contrabando (ver arriba), estrategia que, según Rodríguez, perjudicará a los habitantes, pues a falta de actividades agropecuarias, los pobladores de esta región se han vuelto dependientes de los productos provenientes del país vecino.

Al final de la noche, a pesar del llamado del Gobierno Nacional para evitar las protestas, La Guajira amanece hoy en medio de un paro cívico indefinido. 

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@oscarguesguan