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hace 5 horas

"Guillermo Cano fue mi brújula ética": Juan Gossaín

A través de una crónica enviada por correspondencia se conocieron Guillermo Cano y este periodista de San Bernardo del Viento.

 
El 9 de marzo de 1968, bajo el titular “Carta desde San Bernardo del Viento”, apareció en El Espectador una crónica escrita por un desconocido llamado Juan Gossaín. El texto contaba la historia de cómo a éste olvidado municipio del departamento de Córdoba había llegado un hospital prefabricado enviado como una donación de las Franciscanas Misioneras de María. Ese escrito fue el debut de uno de los periodistas y escritores más exitosos en la historia contemporánea de Colombia. (Vea el especial 30 años sin Guillermo Cano)
 

Un año después de esa primera publicación, en septiembre de 1969, tras ser convencido por Guillermo Cano, Juan Gossaín ingresó a la redacción de El Espectador. Quienes hacían parte de la redacción en esa época cuentan que la primera noche en Bogotá la pasó en la redacción del diario, y que era tal su disposición para escribir que el columnista Alfonso Castillo Gómez alguna vez comentó que “escribía hasta el menú de la cafetería del periódico”. Sus crónicas se convirtieron en un atractivo más del diario. (Lea: Estas eran las noticias del 26 de noviembre de 1986)

 
En abril de 1970, cuando sucedieron las elecciones presidenciales en las que el candidato Misael Pastrana derrotó por exigua ventaja a Gustavo Rojas Pinilla, y que dieron lugar a las denuncias después probadas de fraude electoral, las crónicas de Juan Gossaín fueron información fidedigna de lo que estaba sucediendo. “La manzana de la discordia”, fue el título con el que Gossaín tituló lo que sucedió alrededor de la casa de Rojas Pinilla ubicada en el barrio Teusaquillo, donde el Ejército puso un cerco para evitar que alrededor del candidato se desatara un problema de orden público. (Vea los textos de Guillermo Cano sobre la libertad de prensa)
 
En una época estelar para el periodismo de El Espectador, los trabajo de Juan Gossaín como su polémico “Reportaje con grabadora” al expresidente Guillermo León Valencia, o su serie sobre el ya exitoso escritor Gabriel García Márquez, dieron de que hablar. Desafortunadamente, la presencia de Gossaín en El Espectador en calidad de periodista terminó el 23 de mayo de 1971 por un malentendido respecto a una declaración de apoyo la Revolución Cubana que firmó Gossaín junto a los periodistas Javier Ayala e Isaías González. (Lea: Así comenzó Gabo en El Espectador)
 
A pesar de lo sucedido, Gossaín nunca dejó de reconocer el apoyo que durante los 20 meses que estuvo en el periódico le dio Guillermo Cano. Con el paso del tiempo se convirtió en un coloso de la radio, pero su comentario de respecto al director de El Espectador quedó resumido en elocuentes palabras: “Pregonó, como un título de honor, el haber sido su discípulo a la edad temprana en la que un muchacho absorbe como una esponja todo lo que le enseñan, sea bueno o sea malo, y lo que aprendí de él es el capital verdadero de mi vida y de mi trabajo”.