‘Hay que propiciar el desarrollo de la democracia local’: Kalmanovitz

El excodirector del Banco de la República y columnista de El Espectador habló sobre las transformaciones que debe hacer el Gobierno en el campo.

Archivo El Espectador

Kalmanovitz es uno de los economistas más destacados del país. Cursó estudios de postgrado en el 'New School for Social Research' (1967-1970) en Nueva York. Ha sido investigador del CINEP, y trabajó para la Contraloría General de la Nación en temas de macroeconomía y gasto público. Ha sido, además, profesor visitante de prestigiosas universidades en Estados Unidos y Londres, impartiento también diversos talleres y conferencias de economía colombiana en Europa y Estados Unidos.

1. Si tuviera que elegir entre todos los problemas que tiene el campo colombiano. ¿Cuál sería para usted el que necesita mayor atención?
Reparar la institucionalidad del Ministerio de Agricultura que ha sido dañada por el clientelismo y ha permitido el control de varios de los institutos hasta por reconocidos paramilitares. Eso imposibilita ofrecer los bienes públicos indispensables para el desarrollo agropecuario:legalización de tierras usurpadas (Incoder), control sobre los bienes confiscados al narcotráfico (DNE) y su reparto a los que no tienen tierra, riego y drenaje, controles fitosanitarios, desarrollo tecnológico (Corpoica), asesoria técnica a nivel de finca, silos para almacenar y regularizar las cosechas y carreteras de segundo y tercer nivel (corresponden a departamentos y municipios).

2. ¿Cuáles son las transformaciones que debe hacer el gobierno colombiano para sacar al campo colombiano de la situación de pobreza en la que se encuentra?
Avanzar una política macroeconómica consistente para evitar la revaluación de la moneda: obtener un superávit fiscal y no endeudarse para no monetizar divisas o que los inversionistas de portafolio traigan divisas para invertirlas en deuda pública. Invertir en bienes públicos y no conceder subsidios directos que los capturan los de siempre. Democratizar los gremios, comenzando con la Federación de Cafeteros.

3. ¿Por qué cada vez más campesinos están emigrando a las ciudades?
La violencia paramilitar y de la guerrilla aceleraron el desplazamiento desde los años noventa hasta 2010, pero en la medida en que se desmovilizaron las autodefensas y hay un proceso de paz en marcha, el desplazamiento forzoso ha venido menguando y hay algo de retorno al campo.

4. ¿La apuesta actual de restitución de tierras ha logrado contribuir a la justicia y el desarrollo del agro colombiano?
Son pocos los jueces de tierras que deciden sobre la restitución y el gobierno no ha logrado garantizar la seguridad de los afectados y en especial de los reclamantes de tierra. Falta mucho para que el impacto sea significativo y para que los desplazados logren volver y explotar sus tierras.

5. ¿Qué medidas se deberían implementar en el campo colombiano para prepararse en una eventual firma del acuerdo de paz?
Propiciar el desarrollo de la democracia a nivel local. Modernizar el catastro y recaudar un predial significativo para financiar los bienes públicos, la educación y la salud a nivel municipal. Desclientelizar los ministerios que deben atender las necesidades del campo o sea tecnificar los institutos que hoy están capturados por el Partido Conservador.