"Lo hizo para traernos de comer”: pareja del hombre que descuartizó un caballo

De acuerdo con la mujer, el caballo se encontraba sin vida cuando la multitud se acercó a tomar su carne.

El pasado domingo 18 de enero se conoció el repudiado hecho acontecido en las corralejas de Buenavista (Sucre), donde un caballo luego de ser agredido por un toro, se vio rodeado por más de 15 personas, las cuales en medio de las corralejas decidieron descuartizar vivo al animal.  (Vea el video de la barbarie cometida en corralejas en Sucre)

El hecho fue grabado por Orlando Serpa, habitante de ese municipio, quien además no dudó en señalar que los ‘descuartizadores’ pretendían obtener la carne para venderla posteriormente en los mercados locales, lo cual al parecer, no sería del todo cierto.

Entre los atacantes del animal está Rafael Narváez, un joven de 28 años que actualmente es desempleado y tiene bajo su cuidado a cuatro hijos y su esposa, Katherine Wilches. (Lea: Escándalo en Sucre por ataque a un caballo en corralejas)

De acuerdo con Wilches, su compañero sentimental no agredió el caballo cuando estaba vivo, y lo descuartizó en busca de comida para llevar a su casa y alimentar a su familia.

“Yo estaba en la fiesta y vi cuando el toro agarró al caballo que luego sacaron a rastras […] la gente cayó enseguida a quitar la presa del caballo […] pero el caballo no estaba vivo, estaba muerto, ahí no se ve que el caballo patalea ni nada”, manifiesta la mujer a RCN Radio.

A lo anterior agregó que tanto ella como su familia, comieron de la carne del animal, y hoy, 17 días después, aún cuenta con la carne salada que obtuvo su compañero del animal es la corraleja de Buenavista, Sucre.

“Nosotros nos la comimos, no es la primera vez que se coge, se abre y se sala. Ahí tengo salada […] Sabe como si fuera carne de conejo”, afirma Wilches.

Esta mujer, que busca minimizar la polémica que acusó este hecho, asegura que son muchas las personas que van de corraleja en corraleja tras la oportunidad de carne de caballo e incluso que los que más la solicitan son los vendedores de chuzos, pidiendo que no solo se juzgue a su compañero solo por ser el único que se reconoce en el video.

“Es el único que se ve conocido del pueblo en el video, pero estaban otras personas, incluso cuando mi marido entra otra vez a la corraleja se encuentra con otro que también cogió carne, le dijo que era de Corozal”, explica la joven.

Wilches manifiesta que para ella su esposo no hizo nada malo, "lo hizo para traernos de comer", afirma, y pide que no sea señalado como una mala persona, ya que no sabría que podría pasarle a ella y sus hijos si Narváez llega a caer preso con base en la denuncia penal que instauró el alcalde de Buenavista contra este hombre por daño en bien ajeno y que lo podría llevar a la cárcel.