La última adición presupuestal fue de 472 millones de pesos

Inauguración del único parque acuático de San Andrés cumplió tres años de retraso

Aunque el Sunrise Park contó con una inversión cercana a los $3.500 millones, hoy es un "vergonzoso elefante blanco".

Fotografía tomada del Facebook OrCal S.A.S

El proceso de reparación y adecuación del Sunrise Park, emblemático parque acuático de San Andrés y, de hecho, el único de este calibre en el archipiélago, cumple siete años de espera. 3.500 millones de pesos han sido destinados al proyecto que busca potencializar el turismo en las islas, pero los contratiempos se siguen empilando y los pobladores están a la espera de su inauguración; la misma que se había programado para diciembre de 2015. Es decir, que lleva tres años de retraso.

La iniciativa de darle vida a la obra nuevamente se basa en pasadas ‘épocas de gloria’ del año 1988, cuando el intendente Simón González abrió las puertas del lugar, permitiéndole al departamento brindar una oferta distinta de turismo a los visitantes.  

El sitio se convirtió en ruinas por muchos años, hasta que se impulsó la construcción de uno nuevo durante el gobierno de Aury Guerrero Bowie, en 2012, una inversión que inicialmente alcanzaba los 3.000 millones de pesos

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Una adición presupuestal de 472 millones se aprobó y, a partir de junio de 2017, el Sunrise inició una segunda fase que se delegó a la Secretaría de Deporte y Recreación de San Andrés.

Este último dinero se destinaría a el suministro e instalación de dos parques infantiles con piso sintético, según informó a este medio Kayan Howard, secretario de ese entonces. También aseguró que el atractivo estaba “atendiendo a la población por medio de acciones coordinadas con entidades, organizaciones y otras dependencias de la Gobernación”.

Trabajar por medio de fases, para expertos consultados, es una forma indirecta de dilatar el proyecto. Se piensa que, con la cantidad de dinero invertido y los pocos resultados obtenidos, se trata con certeza de ‘un vergonzoso elefante blanco’, cuyas reparaciones y adiciones dependen de la cartera del momento.

Es decir, sí durante este gobierno no se culmina el Sunrise Park, el cantar será otro con el cambio de administración. De hecho, en las últimas semanas, el gobernador (e) Juan Herrera designó como nuevo secretario de deportes a William Marcos Bent Puello, pero, al parecer, sólo estuvo 15 días en el cargo. Se cuestiona sí es más viable renunciar a la iniciativa de revivir el parque o, simplemente, renunciar a ella para evitar más pérdidas. 

¿Cuál es el nuevo problema?

La empresa Sai Entertainment presentó hace un año la propuesta para ocuparse de la operación, mantenimiento, dotación y adecuación del Sunrise Park. Se consultó con la firma estadounidense Greats Parks, prestandores de servicios en Colombia, México, Ecuador, Argentina y Brasil, y quienes viajaron hasta San Andrés para revisar el predio. Se realizó el anteproyecto que permitiría la circulación de 1.000 personas por día en el atractivo turístico. El gobierno (e) de turno, en cabeza de Alain Manjarres lo consideró ‘favorable’

Tras meses de demoras e incumplimientos, Luis Eduardo Forbes Tasama, representante legal de Sai Entertainment, envió un derecho de petición el 9 de enero, manifestando las razones que han dilatado el avance del parque. Dice que se está ofreciendo una opción de primer nivel para promocionar el turismo de las islas, y que el hecho de asociarse con la Gobernación bajo el esquema propuesto permite que el gasto lo realice el sector privado y un porcentaje de las utilidades anuales pase a la Administración Departamental.

Lo cierto, es que cumplido un año de haberse presentado una posible solución y, que esta misma recibiera el aval, la compañía apoderada manifiesta que aún no se ha podido arrancar con las mejoras, adiciones y complementos sustanciales que necesita el sitio para su óptimo funcionamiento.

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