Incendios forestales de la Orinoquia afectan el aire de tres capitales

Los contaminantes que resultan de las conflagraciones llegan a ciudades como Bogotá, Medellín y Bucaramanga, que ven afectada su calidad del aire por la acumulación de material particulado.

Agencia de Noticias UN

Así lo reflejó la investigación adelantada por Lina María Chacón, magíster en Ingeniería Ambiental de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien analizó las épocas del año en que se presenta mayor cantidad de incendios forestales y quemas de biomasa, así como la procedencia de los contaminantes que llegan a estas ciudades.

Para esto, la investigadora analizó la trayectoria de las masas de aire que traían material particulado a Bogotá, Medellín y Bucaramanga, es decir, la acumulación de diminutas piezas de sólidos o líquidos en la atmósfera, que son generadas por alguna actividad natural o causada por el hombre.

Según explica la ingeniera Chacón, “los incendios forestales se producen de forma natural, por el verano o la resequedad del pasto, pero las quemas de biomasa, como la tala de bosques, sí son provocadas voluntariamente para la agricultura y la ganadería”.

Los datos fueron proporcionados por la secretaría de ambiente de cada ciudad. Para Medellín, la información fue suministrada por la Sede de la U.N., que maneja el sistema de calidad del aire; en Bucaramanga se contó con el apoyo de la Corporación Autónoma para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga.

Se tomaron datos de 2002 a 2013 de las estaciones de monitoreo, que registraban los contaminantes presentes en el aire -material particulado, monóxido de carbono, óxido de nitrógeno y azufre- principales sustancias que se producen en este tipo de incendios.

Además, mediante un sistema satelital llamado Modis, que es controlado por la NASA y funciona para detectar puntos calientes en la Tierra, se observaron los lugares donde se presentaban quemas para determinar cuántos incendios se registraban por día.

Para analizar la trayectoria de las masas, entre tanto, fue utilizado un modelo llamado Hysplit, que se dedica a mirar el transporte del aire a través del mundo.

Luego de analizar la información, se encontró que una gran parte de la contaminación que llega a Bogotá proviene directo desde Venezuela, atraviesa la zona de Arauca, baja a Casanare y entra por la cordillera a la capital, arrastrando todo lo que puede por el camino.

Para Medellín y Bucaramanga se ve que la trayectoria del material particulado viene desde Venezuela, sube a La Guajira, baja por la costa colombiana y de allí llega a estas dos ciudades.

“Nos dimos cuenta que no solo nos afecta lo que sucede en las ciudades y también lo que está pasando en regiones alejadas. Efectivamente, las masas de aire recorren los puntos calientes y llegan a nuestro país”, comentó la ingeniera Chacón.

Se reportó que el 2007 fue el año con más incendios forestales desde el 29 de enero al 12 de febrero. En un área de 2.000 por 2.000 kilómetros, ocurrieron en promedio 127 incendios por día. Además, anualmente se dan entre 28.000 y 60.000 incendios o focos calientes.

“Se debe tomar conciencia sobre los estragos que causa talar la selva, quemar y dañar las sabanas. El material particulado genera muchos problemas a la salud, las personas están más propensas a sufrir enfermedades respiratorias porque las partículas diminutas pasan directo a los pulmones y se acumulan allí”, explica.

Este trabajo, dirigido por Luis Carlos Belalcazar, docente del Departamento de Ingeniería Química y Ambiental de la U.N., fue considerado como tesis meritoria y se espera seguir con las mediciones para determinar las afectaciones con mayor detalle.